Revista Viajero N° 53 - Marzo 2011
Hordas Siniestras
atroz. El caos se desplaza...
A través de una guerra
planificada discurre. La ciudad
permanece indiferente, inerte,
vacía. Vaciada por oscuras
manos de su vital energía,
sin razón aparente...
Apariencia. Un lenguaje
desconfigurado. La violencia
controlada en las calles
donde las miradas se desvanecen,
y las personas se desdibujan
en un maremagnum terrible,
al paso de las hordas siniestras.
www.claudiamercatante
a Liliana
Guaragno
en “Despojos”
Anhelo de mujer
si un día te abandoné cuando adolecía.
Tiempo en que forjé mi nido.
Le brindé mi amor y anhelos de mujer.
Después del largo camino comprendí,
que te había olvidado.
¡Barrio cuanto te debo!
En una de tus esquinas, mientras
miraba la luna, recibí el primer beso,
comprendiendo que siempre sería romántica.
Ese beso fue robado que con miedo respondí
y en puntitas de pie me di cuenta
que la vida está hecha para dos
y así tenerla cumplida.
Hoy sola, mi nostalgia de blanco se viste
recordando aquella luna.
Un sonido que es dolor, rompe la magia
Cuando una bocina me avisa que la luz
del moderno semáforo está encendida,
freno mis pasos actualizando mi mente
viendo, que mi tierna calle de recuerdos,
hoy es una gran avenida.
Te quiero igual Buenos Aires,
mi caminar llega a tu pintoresco puerto donde,
sus pesadas aguas regalan mil espejos.
Sentada en su muelle observo,
barcos oxidados, portadores como yo,
de miles de sueños, que algunos se cumplieron.
Allí, empiezo a volar, escribiendo mis versos.
Estructuras
sobre papeles vacíos e inocuos.
Elaboro mentes curvas, respirando
el sabor del blanco opaco.
alguien mueve una palanca
obligándome a volcar el corazón
para transformar edades y materia.
y mientras las examino
se van haciendo carne
en cada trazo advertido.
un sentimiento de paz
que palpo y vierto
apretujando un lápiz
adormilado entre mis dedos.
De últimas
ajado, roto.
Destrozado;
así viniste a confesar
lo que mil veces te advertí.
Destrozado,
sucio,
inútil el hablar.
Sin alguna explicación
me voy a matar, dijiste.
Nada mejor.
Adiós...
De tiempos y de vientos, parte III
que todo me lo devolvería transformado.
Porque el viento me lo ha dicho
y yo le he creído.
Porque hoy los vientos ya se han convertido
en brisas, en soplos de vida, en coplas de alegría.
Cuida bien lo que siembras, porque solo eso
recogerás.
La vida al igual que el universo se rigen por
la misma ley.
No importa cual sea tu credo, incluso si no
crees en nada,
todo es causa y es efecto y a eso nadie escapa.
Porque el viento me ha dicho
que todo me lo devolvería transformado.
Porque el viento me lo ha dicho
y yo le he creído.
Y aun así, aunque no crea que los vientos dicen,
aunque por momentos no haya creído,
nada de lo que escribo,
la vida al igual que el universo se rigen por
la misma ley.
Todo es causa y es efecto.
Todos somos causa y efecto
de los sentimientos que entregamos.
Y a eso nadie escapa.
Todo nos llega transformado,
porque yo lo he creído
porque siempre he construido
hoy por fin se fueron los huracanes
y las brisas acarician mi alma
y los soplos me dan vida
y las coplas alegría.
Hoy siente la felicidad el alma mía,
hoy disfruto la dulzura de tu compañía,
en los vientos
en las brisas
en los soplos de vida
de tus sonrisas
en el tiempo más perfecto
de mi afecto.
maru_nebbia@hotmail.com
Te extraño
a la realidad,
extraño esas voces
dentro de mi cabeza,
no paran de hablarme.
Esas voces que me hacían diferente
al escucharlas.
Solo miro a mi alrededor
y solo veo gente
sin rostros caminando
por la peatonal de Varela
perdiéndose entre
mis recuerdos tu imagen.
Pero sigue intacto
aun ese sentimiento que alguna
vez sentí por vos por ti"
juanboliche@hotmail.es
¡Jamás dejes de leer!
-¿Para qué voy a leer noticias si solo de muertos habla, solo de cosas feas y tristes, mejor me distraigo un poco leyendo cosas alegres no te parece? Le preguntó Pablo, en un tono burlesco, tratando de incomodar a su amigo el intelectual.“Te voy a explicar, René Descartes era un filósofo francés del siglo XVII, que dijo que cuando uno lee libros, es como tener una conversación con hombres bien educados del pasado, en la que el autor expresa solo sus pensamientos mas nobles. Sin embargo mi querido amigo Pablo, te diré que no vale la pena conversar con todos los escritores; y no todos los pensamientos de los escritores son realmente nobles” agregó Juan.
“¿Tú me estás diciendo entonces que no lea a todos los columnistas, porque algunos no tienen pensamientos nobles?, ¿y que, debo escoger prácticamente lo que deba leer?” Preguntó Pablo. “Tienes que tener cuidado con lo que leas, eso nos lo dijo Descartes, yo no puedo decirte a quienes leas y a quienes no, eso a medida que tu vayas navegando por la lectura te darás cuenta, de quien trata de engañarte y de quien trata de llenar tu cabeza de telas de araña. Pero solo en la lectura mi estimado amigo, tienes que leer, conviértete en un asiduo lector, y así, se te abrirá un mundo maravilloso” agregó Juan
Cuando de repente llegó Karla, una buena amiga de Juan y Pablo, salía con ellos a tomar tragos y les tenía mucha confianza, aunque la enamoraban, ella los apreciaba mucho porque no eran vulgares ni le faltaban el respeto, se sentía bien con aquellos soñadores. “¿De qué hablan mis amores?” Preguntó Karla. Ella les decía mis amores o mis novios. “Estamos hablando de la importancia de la lectura, y de cuanto importa lo que leamos” le contestó Juan y le preguntó; “Tú que ya eres una mujer vivida, con experiencia, ¿crees que cuando leemos puede influir de tal manera que afecte nuestra conducta?”. “Yo tenía un hogar y una bonita familia, pero no me encontraba satisfecha con aquello, anhelaba la aventura, la excitación y la emoción que tan atractivamente se describen en las novelas, creía que algo andaba mal en mi matrimonio” contestó Karla.
“Pero tanto así, no lo puedo creer ¿quiere decir que por las novelas perdiste tu hogar?” Le preguntó Pablo, muy curioso. “La realidad es que aquellos libros despertaron en mi fuertes deseos sexuales y curiosidad, el éxtasis y la euforia que sentía la heroína en los encuentros apasionados con el héroe o el galán, hicieron que yo deseara experimentar lo mismo, eso me llevo a ponerle los cachos a mi ex marido, ahora eso me sirve de lección, y escojo bien la literatura para no cometer otro tipo de errores” agregó Karla.
“Eso es lo que trato de decirle a este bobo, lo que le va a pasar a este es que se va a enamorar de un jugador, porque solo deportes ve, jajá”, riéndose le dijo Juan. “Jaja que chistosito te has vuelto, tú como solo de intelectual trabajas, que solo lees a un Márquez, un tal Paulo que es de Brasil creo, quieres avergonzarlo a uno solo porque uno no lee” dijo Pablo un poco molesto.
“No le hagas caso, Pablito mi amor, Juancito tiene razón, solo fíjate lo que te acabo de contar, hay que tener cuidado con nuestra lectura, busca un libro que sea educativo, y poco a poco te gustará leer, y se convertirá en un hábito” le dijo Karla.
“Karla tiene razón, Pablo encarrílate en el mundo de las letras, inunda tu cabeza de buena lectura y así podrás beneficiarte, pero ojo, ten cuidado con los columnistas o los libros que tú elijas, que sean para tu bien, para que te formes como un hombre de bien para nuestra sociedad; y enseñarle a tus hijos, para que quede grabado en su mente como tinta indeleble el maravilloso hábito de la lectura, y ¡jamás dejes de leer! Porque hay millares de libros a tu alcance, tienes que saber escoger, recuerda el leer un libro es como pasar varias horas conversando con su autor” concluyó diciendo Juan.
“Está bien haré lo que ustedes me piden, trataré de buscar literatura constructiva, y dejaré de leer solo deportes, tienen razón, muchas veces no basta con solo leer noticias, hay que buscar libros, yo por eso los quiero como mis mejores amigos, jaja y ya no me digas baboso, ya verás cuando lea mucho y te deje asombrado de todo lo que aprenderé, ¡tú serás el baboso!” Concluyó Pablo. Los tres amigos muy sonrientes se levantaron y se despidieron porque tenían que dirigirse a sus casas, además era de noche y no soportaban el frente frío.
Camino a su casa Pablo reflexionaba y se decía en voz baja, “tienen razón ese par de babosos, les haré caso, desde mañana comenzaré a leer, y a mis hijos les diré que lean antes de acostarse, pero ¡jamás dejaré de leer!”.
josefranciscoramirez1978@hotmail.com
Miembre de la Sociedad Literaria de Honduras
Articulista Nacional e Internacional
Revista Viajero N° 52 - Febrero 2011
Espera desespera esperando
Lucido tras el golpe de despertar,
en fantasía esotérica medito.
Trasladado al manantial de dudas existenciales
del universo cubista que me asombra.
En órbita cuántica sin ficción tras la máscara,
aturdido en un ruido blanco,
alternando la sapiencia con la no cordura
en un tamiz de sinsabores elocuentes.
De la magnificencia ampliada del loco
soñando en su almohada de hielo
entregado al canto del terrestre.
Sucumbido en ansiedad melancólica.
Semilla que no germina,
en su estado durmiente me espera
el que vela mas, yo mismo lavo
en aguas de colores,
mis vestidos de cordura, finas telas portan ellos.
Un precipitado en mi mismo
heterogeneidad pasiva.
Ella en su pétalo despliega mil alas
libando mis labios, me tienta la siento.
Lujuriosa danza del orate con su dama,
fundido en sus entrañas.
Me detengo en mi tormenta y solo veo,
¿Que sino?
Mago en Prosa
Matías R. Cárdenas
Mendoza-Argentina
Mi querido tucán
Una hermosa mañana paseaba con un grupo por una provincia Argentina. Necesitaba distraerme. Mis aspiraciones habían decaído. En una de las excursiones me alejé del contingente porque no me interesaban las explicaciones de la guía. No recuerdo cómo fue… pero de repente, entré a un bosque. Caminé acompañada por maravillosas y perfectas melodías de batracios, insectos, aves y gruñidos lejanos. Observé a mi alrededor gigantescos árboles y arbustos. Aspiré sus afrodisíacas fragancias. ¡Estaba sorprendida! Mis pensamientos se aliviaban de todo dolor al sentir semejante embeleso. ¡De pronto!… un tronco caído me sonrió, invitándome a que me acercara. Atónita lo hice y una alfombra de suaves hojas multicolor me acompañó a sentarme en su regazo. Esas vacaciones fueron un escape. Me sentía sin ánimo ni fuerza hacia mi persona. No entendía a ciertos ámbitos de la sociedad. Quizás creí que la necedad no llegaría a dañarme. Quería volver hacia donde las sombras habían llevado a mi espíritu enamorado.
Con mucha sorpresa, escuché un sonido en la altísima copa de un árbol. Levanté mi rostro y en una rama gigante descubrí una hamaca. Inmediatamente me paré con asombro porque mágicamente aparecieron escalones hacia ella. En mi delirio, palpé mi cuerpo, me vi, con un vestido de volados y puntillas. Mis manos acariciaron mi cabello que tejían dos trenzas culminadas con moños color luna. Me transportaron a mis primeros pasos en la vida. Enrojeció mi rostro recobrando el rubor de aquella niña… ¡Mi niña! … ¡Mi candidez! La encontré precisamente cuando más la necesitaba. Subí la escalera. Me aferré con ánimo a las cuerdas y alcancé la hamaca que me aguardaba. Me senté y mientras me balanceaba me quedé dormida. Desperté con un picotazo parecido a un cosquilleo. Un hermoso tucán solitario comenzó a hablarme: - "Niña este lugar no es para ti! ¡Regresa a tu época!!Tu mente y tu alma preservarán el amor perdido! ¡Siempre estará contigo! Él no se llevó nada. Te dejó todo lo que brindó a tu corazón que es un arcón de recuerdos. No olvidarás a ese hombre que latió junto a ti por años. ¿Me escuchas niña? ¡no retrocedas! ¡Olvida los necios, disfruta el presente!, tienes familia, amigos ¡piensa en ellos! ¡cambia tu nostalgia, pon en función tus sentidos, observa la belleza que está a tu alrededor, escucha el canto de los animales, aspira los maravillosos aromas, come los exquisitos frutos y acaricia mi suave plumaje! ¡ Despierta niña, sal del bosque, únete al mundo sin olvidar a la pequeña que llevas dentro! ¡Sé feliz! ¡Mírame! Estoy solo. Busco amor para armar mi nido y sé que pronto lo encontraré". El bello tucán sostuvo mi espíritu con sus alas abiertas… Y volví… Nadie notó mi ausencia. ¿Habré soñado?… ¡No sé! Después de un largo tiempo escribo con ternura mi cuento…¡¡¡La niña es mía!!! ¡¡¡Abrí mis sentidos!!! ¡¡¡El amor lo siembro!!!
Nilda Deluca
Comenzar
La ansiedad no me deja dormir como de costumbre. Me levanto para embalar la loza y revisar si todo está en orden. Faltan unas horas para dejar la casa. Esta casa tan grande, tan callada, donde el silencio reemplazó risas, cantos, voces y lamentos. Todo se escondió en sus paredes que cada vez me oprimen más. Ya no tengo lágrimas para derramar. Me mudo. Quiero comenzar de nuevo aunque sé que el renovar muebles y paredes no impide que los recuerdos me acompañen. Por otra parte llevo fotografías que dan cuenta silenciosa de mi vida y abandonarlas sería como morir un poco…
Olga Besada
Llanto lírico
Aquel que más a traición, te lastimá sin razón, suele creerse inocente, y por eso nuncá se arrepiente.
y aquel pobré batemusa, que bandeó de versos a muchas minusas, suele perderse arrumba'o, en el pago del ser despreciado.
ya se hizo la luz, que cubriome de llanto y la cruz, cuya esencia sufriente, de la crueldad inherente, en toda humanidad existente, se hizo en mi vida presente.
mas yo sigo adelante, sin rumbo mas siempre adelante, porque el tiempo pasó, en que la resignación me cubrió.
Martín Rabezzana
(escribiendo: you tube, aparece un sitio que dice: broadcast yourself
en el espacio se escribe mi nombre y apellido: Martín Rabezzana,
y se accede a mis videos)
Gracias por la vida
Gracias por la vida que me has dado
más allá de las heridas que has causado
No te juzgo, no hay rencores
sé de tu alma los dolores.
Gracias por la vida que me has dado
más allá de los temores
que se habían instalado.
Sé de tu vida sin amores
Sé de tu alma atormentada.
No te juzgo, no hay rencores.
Gracias por la vida que me has dado
más allá de haberla rechazado.
Sé de tus miserias y rencores
más algo bueno habrás tenido
pues gracias a eso yo he nacido.
Gracias por la vida que me has dado
no te juzgo no hay rencores.
Cierro de esta etapa los dolores
y te escribo con honores.
Pero algo has de saber
ni en un año, ni en millones
enterraré por ti los amores.
Ya no sigo tras tus huellas
soy tu sangre en este mundo
tu herencia más tangible.
Me declaro libre de rencores.
Te declaro libre de reproches.
Gracias por la vida que me has dado
no te juzgo no hay rencores.
María Eugenia Nebbia
Clamor
Llueve sobre la humanidad.
Llueve sobre la piel áspera de los guerreros
y sobre la piel tersa de las Ilíadas.
Llueve sobre campos desnudos
amasijados con sudor
dolor
ignorancia.
Llueve sobre pozos profundos
alrededor de los cuáles
caerán dormidos los idiomas.
Llueve sobre escalinatas
entre muros curtidos
por grietas indiferentes al pasado.
Llueve en la penumbra de cuartos fríos
sobre rostros de niños desahuciados
sobre humos que opacan el cielo
entre el puño cerrado de mis hermanos.
Llueve sobre la humanidad.
Mas yo te digo
que no es lluvia temprana
la que empapa las ciudades.
Son las lágrimas de un Dios Padre
que van creando un mar de paz
en las entrañas de la tierra.
Elizabet Paula Francken
La Partida
Envueltas por la fría bruma,
abandonadas, desaparecen
aquellas tierras. Ensueños,
recuerdos que atrás quedan
como un camino de espuma;
mientras con afán busca
un navío su último destino.
El viento desolador golpea
su rostro, sus húmedos ojos
en la lejanía perdidos;
se agitan, se estremecen,
en una tristeza muda
enloquecen, prisioneros
del dolor de un desterrado;
en cuya atormentada alma
se desata con furor,
una implacable batalla
que le arrebatará la vida.
Claudia Mercatante
¡Cerré mis ojos y mi corazón te encontró!
Mientras caminaba cerca de la ¨zona cero¨, lugar en donde se encontraban las esplendidas Torres Gemelas, pasé por donde se quiere erigir la polémica construcción de la mezquita, y me acordé del fanático pastor que esta en contra de la construcción. Seguí mi camino y me senté frente a la catedral de San Patricio, llevaba conmigo mi laptop, y observaba a las parejas que se encontraban en el lugar, se tomaban de la mano y se juraban amor eterno, me pareció muy romántico el que las parejas fueran a ubicarse cerca de la iglesia, me imagino que muchos lo hacían porque pensaban unirse en matrimonio en aquella fascinante iglesia.
Enternecido por ver aquellas escenas de amor, mi corazón se entristeció, rodaron algunas lágrimas por mis mejillas, y me dije “Y yo estoy solo, sin un amor”, de pronto escuché una voz que me dijo:
“Estas solo porque quieres”.
Sorprendido miré a mí alrededor y ¡estaba solo! “Será que me estoy volviendo loco” Me dije.
Continúe observando a las parejas y la nostalgia me invadió, “Mi novia es mi computadora y las bellas lectoras que tanto me quieren” pensé
- “Ya te dije que sos un burro, estás solo porque quieres”, me dijo aquella extraña voz.
“Bueno será el cansancio que ya estoy escuchando voces o será que necesito ir a buscar a un psicólogo” pensé.
- “Soy yo tu corazón el que te habla ¡necio!, que solo escribiendo pasas y no te das la oportunidad de buscar un amor, ya me tienes cansado ¡yo quiero un amor! Y solo en ti piensas”. Añadió aquella voz misteriosa.
Me levanté de un salto, me pellizqué para ver si no era un sueño, me di dos palmadas en la cara y lógicamente no era un sueño, era mi corazón el que me hablaba y trataba de mostrarme que había sido un egoísta con él por no prestarle atención.
- “Buscaremos un amor” me dijo. “¿En dónde?” le pregunté
- “Yo te diré cual es la mujer que nos conviene” me dijo mi corazón. “Bueno” me dije “le haré caso a ver qué pasa”.
Me dijo que entraremos a un bar de mucho prestigio en la “Gran Manzana” visitado por muchas parejas y muchas mujeres solas que buscan a un amor, la idea no era mala, lo que me sorprendió fue que mi ojo o mi mente, estaban observando a chicas muy bien dotadas y esculturales ¡hermosas físicamente!. “Deja de pensar en eso” me dijo mi corazón, “concéntrate en lo mas importante, ¿Para qué queremos una mujer hermosa físicamente si no tendrá belleza interior?” ¡Me dijo exaltado!
Palabras que calaron hondo en mi, y me dije “este tiene razón y yo que pensaba que los corazones eran unos babosos ja, ja!”
Me indicó que me sentara en medio de un grupo de 10 mujeres de diferentes nacionalidades ya que, en Nueva York, hay una cultura muy diversa, me pareció algo tonto, porque me dijo que cerrara mis ojos y escuchara la conversación de las damas y el me diría cual era la mujer que abordaríamos luego. La plática se centraba en lo que la mayoría de las mujeres hablan, de los hombres, el tema de conversación era: ¿Cuál era el hombre ideal para una mujer? Una rubia preciosa mencionó que para ella era el hombre millonario y punto.
Una japonesa dijo que para ella era también muy importante el dinero y que fuera muy apasionado, las demás se concentraron básicamente en temas superficiales, coincidieron en el hombre atlético y millonario, sin embargo estaba una hermosa española, una mujer bella físicamente, ella dijo que venía de una ciudad de España, sus palabras fueron las siguientes: “Para mi lo mas importante es un hombre que me ame, no importa si no es millonario, pero si me ama con todo su corazón seré feliz y nos amaremos, así que para mi lo mas importante no es el dinero, es el hombre que ame y respete a una mujer como tiene que ser” y concluyó.
En ese instante me dijo mi corazón que abriera los ojos y me dijo - “¡Ve donde la española!, esa es la mujer que nos conviene, dile que la amarás por siempre y que tú has comprendido que todas las mujeres son bellas, pero las mas hermosas y maravillosas son aquellas que su belleza interior es mas grande que su belleza física”.
Me acerqué y delante de todas las mujeres presentes, me arrodillé frente a la española y le dije “mi corazón me dice que tu eres la mujer que lo hará feliz, porque cerré mis ojos mientras conversaban y mi corazón te ha encontrado”. Las mujeres presentes comenzaron al unísono a aplaudir y también en coro gritaban ¡Beso! ¡Beso!
Yo me sonrojé, pero ella me dijo ponte de pie que te daré un beso, nos despedimos del lugar. Nos casamos en la iglesia de San Patricio, en donde nos juramos amor eterno y desde entonces tenemos un hogar maravilloso y somos muy felices. Comprendí que hay que obedecer a nuestro corazón y que lo más importante es la belleza interior y no la física, hoy mi corazón también es feliz.
José Francisco Mejía Ramírez
Miembro de la Sociedad Literaria de Honduras
Articulista Nacional e Internacional
Yo crecí en las calles y ahí empezó un país completamente nuevo
Yo crecí en la calle y ahí empezó un país completamente nuevo.
Me partí indefinidamente en dos, problema de por vida.
En un país sin tierra los reyes gobiernan sin permiso.
Me familiaricé con la Biblia con todo mi entendimiento.
Yo, país sin reyes. Solo un bufón.
Tuve que encontrar lo que se llama el otro.
La rosa creció para llegar a la ciudad.
Todo se enrojeció como a las últimas horas de la noche.
Y los reyes llamaron por sus nombres a sus personas de confianza.
Las hojas cayeron del árbol sin cuidado.
Nacen perspectivas desde la ventana y cada una es correcta.
Hay que encontrar un buen lugar una buena calle y un árbol
donde guarecerse.
Rita Dahl
Finlandia
Revista Viajero N° 51 - Diciembre 2010
Momento
Veo caer las hojas de los árboles/
la oscuridad llegará pronto/
el día va de salida.
Los colores se pierden.
El viento interrumpe el silencio.
Miro el retrato en la penumbra/
la cuerda del tiempo
es interminable/
Olga Besada
Mi Amor
Se me fue de las manos
igualito a un sueño,
igualito al agua que se escurre
en los dedos sin lograr atrapar;
se reviste de dicha,
se disfraza de bello
y corre así en el mundo
buscando prisioneros
con quien poder jugar.
Se me fue sin que nadie
me dijera… se escapa…
Sin que nadie me ayude
a que no escape más,
y grité como loca.
Me desgarra hasta el alma,
pero se que igual
no me quiso escuchar.
Me quedé como el sueño
de que quise ser dueño,
con el alma y el cuerpo
en tinieblas total.
Describí mil piruetas,
arme mil carnavales,
mas abrazado al tiempo
corrió a otros festivales,
y amante fervorosa.
Quedé como ese libro
al que todos hojearon,
mas del que nadie quiso
jamás profundizar.
Mari Bacot
Se levantó muy temprano el escritor y emprendió su viaje para buscar a Amor, lo buscó en las plazas, aldeas, de ciudad en cuidad, el escritor lo buscaba para decirle que estaba enamorado de la mujer ¡mas hermosa! que sus ojos hayan contemplado, pero buscaba a Amor para que este le ayudara a conquistar a aquella mujer.
¿Qué hago ahora? ¿Dónde estarás mendigo amor? Exclamó en voz alta. En la orilla de un río se hincó y con los brazos al cielo gritó “! Dios, tú sabes que amo a esa mujer! ¿Pero como la conquistaré?, ¿Dime como encontrar a Amor para que se apiade de este escribidor?
Pasaron unas horas y el escritor estaba tirado en el suelo, desconsolado y sus lágrimas rodaban por sus mejillas, porque se sentía herido en su corazón, ¡decepcionado! porque el amor era para muchos pero parecía que para él no.
De pronto escuchó una voz que le decía: “! Levántate y deja de llorar! Deja de estarte quejando de mí, ¿Cuantas veces traté de que te enamoraras mas sin embargo tu no quisiste?” le dijo Amor. El escritor alegre porque había encontrado a Amor le dijo: “Esta vez es diferente Amor esta es la mujer que amo, ella es la mujer que por tanto tiempo he estado esperando y al fin la encuentro ¡Tienes que ayudarme! Por favor, ¿Cómo hago para conquistarla?
¨Tienes que buscar la flor mas hermosa y llevársela como regalo” piensa donde la puedes encontrar como la expresión mas grande de amor¨. -Le contestó Amor.
Bueno tú eres muy poderoso, ¡Ya sé!, le dijo el escritor, transpórtame al pasado quiero ir a los jardines colgantes de Babilonia y traer la flor mas hermosa para ella.- Con su gran poder, Amor hizo que el escritor apareciera en la puerta de la majestuosa ciudad de Babilonia, estando allí, pidió hablar con el Rey Nabucodonosor II. El rey sorprendido ante semejante historia, pero admiraba al escritor, ya que comprendía muy bien ese amor, ya que él también amaba mucho a su esposa, “Ven le dijo te daré lo mas preciado de mis jardines colgantes, la flor mas hermosa de todas, porque sé que la amas”
El Rey le dio ¡la rosa mas hermosa! y esplendida que el escritor se quedó ¡perplejo! ante semejante belleza, aquella hermosa rosa llevaba el nombre de la esposa del rey; Amytis.
El escritor durmió en la ciudad, al despertar se dio cuenta que estaba en la orilla de aquel río, pero en su mano estaba la flor.
Viajó a España porque allá se encontraba su amor, cuando llegó a la casa de su amada, el escritor con la flor en su mano le dijo: “Viajé hasta la esplendida ciudad de Babilonia, allí encontré esta rosa, que es la rosa más hermosa, y he venido hasta aquí para decirte ¡que te amo!, y que te amaré en esta vida en las que han de venir, ¡te amaré por siempre y para siempre!' las lagrimas del escritor rodaron nuevamente por sus mejillas pero de la emoción, un grupo de mujeres que estaban observado la escena de amor, decían: “!Que hermoso!, que hombre tan romántico, ¡Acéptelo!!Acéptelo! le decían en coro a la bella dama. Otros hombres que están cerca se decían “ Que cursi, vámonos mejor, en fin en la vida hay de todo jajá!
¿Dime que serás mi esposa y prometo amarte siempre? ¿Dime que me aceptas y que me amaras?” esta es la rosa ¡mas hermosa! que encontré en los jardines de Babilonia pero tu amor mío eres aun mas hermosa que ella, he visto muchas mujeres pero ninguna se compara a ti, ¡solo pienso en ti!, ¡tu eres mi vida!, mi sol, el oxigeno que me hace vivir, ¡la fuerza para que empuñe mi pluma!, escriba y emborrone verdades, ¡acéptame! como tu amor.” Le dijo el escritor a su amada.
La mujer le dijo al hombre que se pusiera de pie y con su mano tomó la rosa y con un tierno beso le demostró al escritor que lo amaría ¡para siempre!, en esta vida y en las que han de venir, al oído le dijo en voz baja ¡Si! te acepto.
Se tomaron de la mano y vivieron felices para siempre, el amor le ayudo al escritor para poder conquistar a esa hermosa mujer.
José Francisco Mejía Ramírez
Miembro de la Sociedad Literaria de Honduras
Articulista Nacional e Internacional
Hay un espacio
Hay un espacio infinito
que separa nuestros sueños,
hay un espacio tan leve
entre amarse y despertar.
Hay un espacio tan grande
entre amar y ser amado,
hay un espacio pequeño
entre hoy y nunca más.
Hay un espacio en tinieblas
y te alcanzo a divisar,
eres luz y soledad.
Hay un espacio colmado por el sol
verde mirar, un lugar donde no
alcanzan
mis temores a brillar,
tanta niebla, tanto sol,
tantas dudas, tanto amor.
Hay un espacio imperfecto
entre amarte y el adiós.
Tete
La fina llovizna suave y triste
Es casi ahogada por el gris de la mañana
Que inunda mi vista a través del cristal de la ventana.
Una imagen desolada, vacía y melancólica,
De una clara oscuridad, deslumbrante ante mis ojos
Regados de sueño.
El silbante viento ausente;
Hojas inmóviles abrazadas a las ramas,
Muertas de soledad.
Las aves apiñadas en coros mudos,
Inmutables, como en tierna meditación.
Y el buda imaginario sentado bajo el árbol
Pidiendo limosna a los ángeles de Domingos
Por la mañana; quienes todavía exhiben
Sus trajes fosforescentes de demonio de Sábados
Por la noche.
Y Cristo en la cruz,
Sobre cabeceras de cama de hospital,
Sujetando con los dientes las flemosas plegarias
Que no podrá responder ni firmar.
El cielo continua con su llanto lastimoso
Recién nacido pero con recuerdos de una vida anterior
Escondida en anaqueles mentales como libros viejos,
Llenos de polvo y humedad, de lagrimas y tiempo,
De borracheras y colocones rústicos.
El silencio hace ecos en los cuartos de baño,
Las paredes tosen en los pasillos contiguos,
La nada es inmensa.
Nada que hacer, nadie con quien hablar.
A solas, mi mente y yo nos entretejemos
Y nos vamos por las ramas solitarias
Junto a las aves que aun permanecen mudas
Pegadas unas con otras.
Las visiones se multiplican
En el frescor de las horas infinitas
Y la locura anida en mi cabeza,
Encuentra refugio.
La nostalgia se convierte
En el único mal que me acosa
En esta enorme nada
Donde todo, incluyendo la vida,
Es dolor.
Emanuel Rodrigo Paz
Vale la pena
Aunque pierdas las fuerzas,sigue adelante,
aunque te sientas rendido y aun vencido, sigue con fuerzas,
aunque todo parezca desmoronarse en un instante, sigue de pie,
y si después de todo lo que has pasado te sientes abatido,
aun así, piensa...
que lo que vendrá sera aun mas reconfortante
...y cuando te hayas caído y levantado tantas veces
y estés preparado para celebrar la vida,
ahí te darás cuenta que valió la pena!
Karina C.
Revista Viajero N° 50 - Noviembre 2010
Encarcelamiento
Rejas. Rejas. Rejas.
Un candado en las rejas
y una llave en mí.
Barras negras
invadiendo mi lugar
miedos que no me dejan
acercarme a tu rostro.
Rejas. Negro. Blanco. Rejas.
Un grito que quiere surgir
desnudo por los pasillos.
Rejas, yo soy la llave.
Rejas, afuera la libertad
y la angustia de dejar
este espacio de angustia.
Elizabeth Paula Francken
Amor Eterno
Hoy quiero escribirte a vos
porque tu eres mi niño,
mi pecho de orgullo se llena
porque te siento muy mio.
Tu compartes mis días,
colmas mi alma,
sabes de mis tristezas
y también mis alegrías
Es difícil volcar al papel
lo que mis sentimientos me dictan
pongo la mano en mi pecho
y por vos mi corazón palpita
Invoco plegarias al cielo
y muchas veces repito tu nombre
aunque fue difícil el camino
hijo, “Amado mío”
has llegado siendo un buen hombre
Héctor D. Carpio
Caída Libre
Y caí…
Abismo de tormentos en caldos de existencia,
malogrado en su argot me enredaba
y descendía ( ¿o ascendía ? ).
Escenografía siniestra de rayos y truenos
en su agonía persistente,
sacudido en el agite de ser
atravesando el reloj de arena de playas bohemias.
Allá iba el loco rebozado en mi arte
como expresión del que era;
deslicé mi corazón entre paredes
hasta verlo sangrar.
Fue ese fluido de vida
con el que pinté el diario rupestre,
en masoquismo barato,
tanta sencillez me cegaba.
Sumido en conciencia atemporal
con geometría ilustrada de logia,
vi en el tablero dual mi despertar.
Suprarealista aprendiz libre, construía.
Experimentaba gravedad universal,
mientras tanto saboreaba manjares,
pasteles de raciocinio decorado
hasta brebajes de un pseudophilo.
Alucinógeno viaje de colores,
ficción terapia de lo real.
Jardines de decepción,
Traicioneras flores perfumadas…
¡Mi impacto!
¡Puf!
Mago en Prosa
Matías R. Cárdenas
Mendoza
Para Qué...
Si no logro calmar la tristeza que así
se resbala en mi piel.
Si no logro alejar,
este acecho tenaz que mutila sagaz
la alegría de andar.
Si no logro mostrar esta forma de amar
que no puedo plasmar
más llorar y pensar
preguntando y soñar
para que nada más
nada más para qué.
Debo morir con mis sueños
llevarlos tan lejos de esta realidad
debo creer que están muertos
tan muertos y secos de tanto esperar,
quiero sentirlos muy vivos
crecer con sentido y verlos andar,
si no los siembro se mueren
se mueren sin alas y sin libertad.
No he podido llegar a la cima total
donde verlos volar es placer de vibrar,
no he podido calmar
en mi sangre el fluir que me vierte en el ser
con su fuerte poder,
he debido ocultar tanta pena y llorar
sin llegar al final me pregunto porqué,
para qué es este amor, para qué nada más
nada más para qué.
Mari Bacot
Oriente
En el lejano Oriente, en el desierto
he visto a un hombre caminar,
pensativo, quizá turbo o fatigado
como un viento tomado de la mano!
recorriendo toda la inmensidad.
Su cuerpo se notaba derrumbado
en su mirada había soledad
sus pasos aletargados
marcaban en la arena huellas
de gran profundidad
Un instante pasó, para que al verla
cobrara su firmeza al caminar
alejó la tristeza de sus ojos
y vio a su amada en el portal
con sus brazos abiertos aguardaba
el regreso de su amor en libertad.
Luisa Landó
Cuarto Oscuro
En este cuarto oscuro,donde puedes ver sombras de gente pasar. En este cuarto reina el silencio y la paz, me quiero levantar de mi lecho pero el cansancio me lo impide, y aunque quiero dormir no puedo porque se que ella esta por ahí buscándome, acechándome...Ella la que lleva a los muertos al inframundo, ella que vive en soledad... Ella que siempre me quiso a mi y yo siempre la quise a ella, ¿Pero de verdad quiero que mi vida se termine como la de ella,sin nadie que me cuide ni me ame?
Miro la ventana a mi izquierda, cierro los ojos y escucho con cuidado el leve crujido de hojas caer en el verde pasto,y como los lobos le cantan a la luna blanca como la nieve, de pronto presiento y veo como una sombra me ahoga, me abraza... Me inunda todo el cuerpo... Una lágrima cae en el piso y en cada una de esas gotas se va mi vida... En ese cuarto oscuro donde la luz del sol nunca entró y nunca salio, donde todo cada vez está peor... Acá nací,viví y morí... Con ella a mi lado esperándome...
Victoria Caronzo
No encontraste el momento?
Al final de los gritos
durante el estupor enfermo de mis ganas?
No viste en cada cara de la luna
mis ojos del otro lado de los tuyos?
Jamás sentiste las marcas de tu ausencia
en mis muñecas
otras huellas en mi cuerpo y el olor
húmedo de mi tierra desvanecido en
muchas bocas?
Busca la manera, escucha los gritos
enjaulados en mis signos invisibles, lee
mis crayolas de agua en tu fuego salado.
Revista Viajero N° 49 - Octubre 2010
Dulce
Es en la penumbra de la noche
cuando la poesía me llama.
Tomo un papel
urgida
y la creación (un capricho)
da su puntada inicial.
Leo y releo
asiento, cambio y escribo
palabras enlazándose
en cascada
hasta el punto final.
Sensación de grandeza
en la que me sumerjo
cuando escribo poesía:
los ojos a punto lágrima
las manos a punto letra
¿y el corazón?
el corazón a punto almíbar.
Elizabeth Paula Francken
Paradigmas encriptados
“Y EN MI LOCURA HE HALLADO LIBERTAD Y SEGURIDAD;
LA LIBERTAD DE LA SOLEDAD Y LA SEGURIDAD DE NO SER COMPRENDIDO,
PUES QUIENES NOS COMPRENDEN NOS ESCLAVIZAN.”
G. KHALIL GIBRÁN “EL LOCO”
En algún momento de ésta, nuestra apócrifa historia, la cual no figura ni en libros ni manuales de escuela, el deber ser se localizó en el debe y comenzó a cobrarnos intereses a escalas apocalípticas. Es así que al igual que Jesús, somos apedreados cotidianamente por nuestros taciturnos coterráneos, pérfidos espectadores, que entre tanta aspirina, tanta cocaína y tanta soledad, pretenden convencernos con su absurda verdad. Hasta me parece escuchar sus inquisidoras voces injuriando: ¿qué hacés pensando estas cosas?; ¿por qué no hacés algo productivo?; ¿Por qué no ganás dinero? A lo cual yo contestaría, porque no me interesa. Y es precisamente en ese momento en donde sus paradigmas se desvanecen, es que el dinero es un medio para la obtención de un fin, y no un fin en sí mismo. Será tal vez que este tipo de consideraciones son productivas para mí, quizás sea la única forma de lograr erradicar el deber ser del debe, para depositarlo finalmente en el haber. No me encuentro versando en pro de desidia o sedición, sino de algo mucho más agreste y lóbrego, me refiero a eludir esta imposición de antaño basada en una palindrómica ecuación, tan simplista y corrosiva, que se redime en un ser = tener. Lograr aquella meta es, entonces, desencriptar aquel paradigma y buscar la formulación de uno propio.
Tal vez tardamos mucho en comprender que el camino es personal, que no hay nadie que pueda hacerlo por nosotros, por más que padres, docentes, amigos y quien más quiera, intente ayudarnos, el camino es personal y somos nosotros los impelidos a realizar los sucesivos pasos. No hay verdadero logro sin esfuerzo obstinado, y para ello es necesario no sólo poner todo de nosotros, sino tener nuestra cabeza bien despierta y nuestros sentidos bien atentos. En definitiva, tras tiempo donado al insomnio y ganado a la hipnótica televisión, nos dediquemos a la mandria tarea de indagarnos qué es lo bueno y qué lo malo, qué hacer y qué no. Y es muy probable que culminemos como aquel personaje de Oscar Wilde que postulaba que la verdad raramente es pura y nunca es simple; pero de seguro con muchos paradigmas derribados.
Emanuel Cañoto
Burbuja funcionaria
Podríamos decir
que al atragantarse la palabra
en el límite del deseo castrado
por la burbuja funcionaria
solo queda un lugar
para que la música
devuelva el respiro
que abre las fronteras
de tu más allá.
Los amantes
Fue un día de mayo, cuando comenzaba a caer la tarde, poco a poco se fue apoderando de mí una sensación extraña, que me hizo dejar la habitación donde estaba escribiendo mi próxima novela, la cual arrastrándome hasta salir de casa y sin conciencia casi, comencé a caminar y caminar sin rumbo fijo: Mi mente estaba turbada y sin conocer el lugar al cual se dirigían mis pasos, sorpresivamente algo impactante ante mis ojos me hizo detener. Allí estaban ellos, de pie frente a mí, juntos, bellos, erguidos, desafiando al mundo todo, extrañamente unidos, a pesar de los años transcurridos.
Cuando los demás desaparecieron hacia tiempo ya, ellos continuaron firmes y fuertes, más juntos que nunca, contemplando el atardecer, así como lo hacían todos los días, durante esos años, entrelazados como de costumbre elevados en un gesto triunfal.
Aquel espectáculo era digno de verse, tras ellos, el horizonte dividía cielo y tierra, ese cielo crepuscular con el sol que se esfumaba lentamente entre las nubes cada vez más rojizas y para resaltar, debajo, el breve cielo celeste quedaba tímidamente pegado al horizonte.
El contraste de sus figuras bien trabajadas, oscuras y desnudas, completaban el resto del paisaje. Había un silencio total y ese instante único e irrepetible me conmovió hasta provocar que brotaran lágrimas de mis ojos, gastados ya de tanto escribir.
Volví a casa, seguí la rutina del día, hasta que a la mañana siguiente, cerca del mediodía, un hombre joven, alto, de piel morena y rostro adusto, golpeó fuertemente sus palmas, dejé mis apuntes y me acerqué hacia la tranquera. Venía a ofrecerme leña a buen precio para encender el hogar, debido al gran frío que reinaba en la zona. Le dije que no necesitaba. Y resignado, como al pasar, sin querer me dijo: ¡Qué lastima, nadie quiso comprar esta leña, si sabía no cortaba a los amantes!
Algo dentro de mi mente rápidamente me hizo comprender y preguntar con curiosidad, “¿Los amantes?”.
- “Sí”, me repuso, “los amantes”, así los llamaban en el pueblo a los árboles que continuaban solos de pie junto al final del viejo sendero del campo de los Carrazco.
No lo podía creer, tenía que haber escuchado mal, me puse loco y salí corriendo, hasta que agitado llegué al lugar, los amantes no estaban, me acerqué y con tristeza comprobé que el leñador los había hachado por completo, pero por esos milagros de la vida, sus raíces que se veían en la superficie de la tierra seguían entrelazadas y parecían tener mucha fuerza como defendiendo ese amor que nadie jamás podría destruir.
Luisa Landó
A Mélani (de quilmes "montmartre")
(la acentuación no tradicional muestra como deben pronunciarse las palabras con una mejor sonoridad)
¿me olvidaste? ¿por qué habrías de recordarme? ¿por qué habrías de salvarme?
solo por piedad vos me hablaste. pero la misma no bastó, para que quisierás reencontrarme.
a nuestra cita faltaste, y ni siquierá me llamaste. mi "salvadora" te llamaste, bondadosa te mostraste, me conmoviste al mirarme, y me hiciste nécesitarte.
si bien de dios vos me hablaste, eso no me hizó despreciarte, el que me hablaras me
hizo mucho apreciarte, me moría pór encontrarte. y todavía muero por vos,
tanto como por mi vos no, morís ni jamás morirás, a otros vos te éntregaras.
sí tengo éxito tal vez, conmigo quieras hablar, sí todavía mé recordás,
tal vez me quieras llamar.
¿sabés qué quiero de vos? todo, o algo dé tu atención, pero quien tiené dignidad,
no suplicá nunca amor. no te súplico yo, ni un mínimo dé tu atención, por más
que muchó me duelá, a mí estar lejos de vos.
sos pendejá y el amar, es aún nuevo en tu andar, y yo ya muy viejo estoy,
veintinueve años árrastro yo.
como sos linda te van a amar, besos nunca te van a faltar, por eso agradecele a tu
dios, tanto como lo máldigo yo, porque él me hizó nécesitar, lo que no puedo encontrar.
Mélani, criolla, es mi ser redentor, una mujer como vos, pero sé que en mi interior,
yo no tengo más qué perdición.
¿estarás leyendo lo que yo, escribo ahorá para vos? estuve pocó junto a vos, pero
para amarté me bastó.
Martín X
(mi página en you tube es accesible a quienes tengan mi correo electrónico)
Perfume de Amor
Dulce mujer encantada
con idilio de amor,
y por muchos admirada.
Hoy quiero expresar
lo que tu presencia me provoca;
suave, segura al andar
una estela vas dejando
como estela te llamas tu,
a tí lo estoy dedicando.
Perfume de amor
siempre lo huelo en silencio;
perfume de amor huelo yo
cuando tu aroma me trae
el viento.
Busco tu mirada en el cielo
y tu imagen me atropella,
te veo caminar hacia mí,
tan linda como una estrella.
Héctor D. Carpio
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