Revista Viajero Nro. 63 - Marzo de 2012


Fluir Fluyendo


Estamos condenados a fluir, la vida es un fluir constante y no podemos evitarlo. Estoy cansado y no puedo acallar mi impulso por mirar y admirar tanta belleza. Las dudas existenciales inundan mi corazón, me pregunto una y mil veces qué hacer, cuál es mi destino y cuál mi camino. Estos días subí montañas, es tan fácil hacerlo, pues el camino ya está trazado, muchos se cansan en él y otros pierden fuerzas, pero no es mi caso.
El cansancio físico suele eludirme, sobre todo por las noches, y mis fuerzas son persistentes, pero mi problema es otro, detesto los caminos pre trazados y me impela el deseo de búsqueda de nuevos senderos. Esta magia, a su vez, se ve empañada por el peso ontológico de la búsqueda de ellos. Estoy convencido que alguien me aguarda para acompañarme, es necesario acotar que no me refiero a ese simple acompañamiento físico sino espiritual, ese presentismo que va más allá y supera la efímera cotidianeidad carnal. Vuelvo a repetir, mis fuerzas no seden y mi voluntad es un tirano por demás motivador. Es por ello que continúo, que camino y desgasto las dilatadas galerías de este laberinto que dimos en denominar vida. Pensar en lo recorrido y la gente querida me conmueve hasta las lágrimas, he recibido tanto, titánicos aglomeramientos de gente, momentos, amores e infinidad de cosas más, se me han regalado y un frío terror recorre mi espalda al pensar en ello. Mi miedo se encarna en la humana tendencia de no valorar lo recibido, quisiera poder demostrar cuanto lo valoro, evitando caer en ello, pero, a su vez, el porvenir me llama a búsqueda.
A fin de cuentas la poca preocupación por mi propia vida hunde sus raíces justamente en saber que recibí enormidad de cosas. Pero es por valorar eso que tampoco me dejo morir, que no me importe no significa que lo quiera, solo sé que el dulce terror del porvenir, acompañado del miedo a equivocarme son el néctar que motivan a mi corazón hoy en día.

Emanuel G. Cañoto
Algún día de Febrero del 2012
(desde la cima del Tronador Bariloche)









Velero


Sube a tu velero
que mueve la brisa
navega ya en él
y llévalo a
prisa.
Deja que las
aguas en el
ancho mar
salpiquen tu cara
y te mojen al pasar.
Navega tranquilo
por el ancho mar
que Dios está
muy cerca en la
inmensidad.

Tita









La casa de mi niñez


¡Oh! Mi antigua casa,
mi casa primera,
no podré olvidarte
porque allí pasé
los primeros años,
los sueños primeros
lo que se recuerda
con amor y fe.
En aquellos patios
jugué cuando niña
y cada baldosa
recuerda un porqué.
Los seres queridos
que ya no tenemos
y que se alejaron
para no volver.

Isabel Corrao Santos









Días Otoñales


La nostalgia me acompaña,
al deambular por las calles
acariciando recuerdos
que llegan, me besan y parten.
Es otoño y amanece
presiento en ese ocre pálido
que tiene suaves las horas
de cada nueva mañana.
Los pájaros ya son menos
pues el lecho de las hojas
anuncia su desalojo
de una a otra semana.
El sol sale del río
lento, ondulante, dorado
y acaricia la brisa
que abanica los sauzales.
Me estoy deshojando igual
que los días otoñales.
Solo vivo de recuerdos
que llegan, me besan
y parten.

Beatriz Guano de Scalisi









Si ves mariposas revoloteando...
en pleno invierno,
un arco iris colorido en pleno día de sol.
Si sientes un coro de ángeles
arrullando tus sueños
y en cada árbol bellas flores
creciendo en paisajes nevados.
Seguro que anda un poeta
soltando su imaginación.

Rosenna
rosenna1@gmail.com
www.rosenna.com









Mis labios parafrasearán tu nombre por siempre


Hoy, me he dado cuenta de que te amo,
que todo es perfecto, cuando estás a mi lado,
hoy veo en ti la gran mujer que todo hombre busca,
por eso mi amor quiero esta noche al oído parafrasear tu nombre.

Hoy, mi amor, abro mi corazón y quiero despertar a tu lado todas las mañanas
¡no quiero perderte! quiero estar para siempre en tu corazón.
Te amo y te amaré por siempre, porque al fin el amor se ha apiadado de mi,
subiré a la montaña más alta y parafraseando gritaré tu nombre.

Alzaré mis manos al cielo y le daré gracias a Dios por haberte encontrado
y en esa montaña, de rodillas le juraré al creador del cielo y de la tierra
¡que te amaré!. Has llegado tú a mi vida, y mi vida ahora tiene sentido
Todo ha cambiado, sonrío, amo, canto, me doy cuenta de lo hermoso que es vivir.

Al fin puedo decir estas palabras, que pensé que nunca las diría, palabras que me
oprimían el corazón y la espera convertía en horas los minutos, pero ha valido la pena,
porque mi corazón te ama, amor, cierra tus ojos, déjame besarte y déjame
parafrasear tu nombre y que mi corazón parafraseé las palabras ¡te amo!

José francisco Mejía Ramírez
Escritor y columnista nacional e internacional
Sociedad Literaria de Honduras
Josefranciscoramirez1978@hotmail.com









Luna Caprichosa


Luna caprichosa, mi playa con torrentes cubres de ansiada violencia, y arrastras
las marcas que habían dejado, mis cansinos pastos en su superficie.

Arrogante luna, que luego inviertes desnudándola, calentando arenas, cual
ardiente febo posó sobre ella.

Misteriosa luna. Produce en tus cuartos, germinar semillas, extender sus tallos,
madurar sus frutos, su verde glorifica y con donaire paseas victoriosa.

Asombrosa luna, de frondosas sombras, candentes arenas, majestuosa luz, que
alumbra insinuante la imagen deseada.

Tus brillos destellan en ella fijando en mis ojos, besar sus cabellos cual grata y
amada presencia luna caprichosa, insistes, dar vida insipiente, a toda la vida.

Luis 528









Llanto


No abras la ventana
ni te acerques al dintel.
No te sorprendas si no hallas
lluvia en el cielo
ni en tus pies.
No admires el día triste
que de un rincón despertó.
Si no ves al sol
pero acaso no ves lluvia
temprana...
no digas nada.
Sólo pon tus ojos en los míos
porque allí es dónde llueve.

Elizabeth Francken









Volando


Volando, escucho sonidos armónicos,
sueño con alcanzar mis sueños.
Tiemblo con recuerdos blancos celósamente guardados
y me encuentro feliz.

Juego imágenes con mis dedos
y una trompeta mágica que emociona.
Volando, sueño armonía
y el blanco se llena de recuerdos.
Feliz, vuelo, sueño imágenes.

El reencuentro con el papel,
parecen dibujarse solas las letras.

Volando, escucho sonidos armónicos
y los recuerdos brotan de los dedos.
Ansío poesía llena de sueños llenos de armonía.
Ansío sueños de poesía.

Jonatan
jony87@hotmail.com

Revista Viajero Nro. 62 - Febrero de 2012



Versos de amor
                                 
I
Cuando veo tus ojos veo perlas o rubíes  que brillan y me llevan hacía ti, cuando me besas me siento extraño, siento mariposas en el estómago. A veces me dejas sin palabras con tu belleza me inpresionas cada día más, haciéndome descubrir sensaciones nuevas.

II
Dulce es mi vida cuando estoy junto a tí, tú me alegras la vida como nadie, no se qué habría hecho si no te hubiese conocido. Tú eres la alegría de mi vida, tú eres todo para mí. Si algun día me odias mi vida sería triste e infeliz, espero que nunca pase porque sino ya sabes lo que sería de mí.

III
Yo te quiero, pero tú no a mí, espero que algun día  me quieras, porque yo sé que fuimos hechos el uno para el otro. Espero que me ames como yo te amo a tí.

IV
Quiero que sepas cuanto te amo a tí, quiero que me digas si tú me amas como te amo yo a tí, por favor dímelo que me desespero por saber si somos el uno para el otro.

Sol Rodriguez
(9 años)





Espera

Te espero, sé que vendrás alguna vez
cuando el sol pinte dulzura en los racimos.
Cuando el aire se vista de murmullos
de las hojas que se rozan en los tilos.
Vendrás, cuando la lluvia llegue mansa
para unirse con las aguas de los ríos.
El cielo reflejado será un manto
bordado de avecillas y suspiros.
Vendrás cuando las nubes pasen lentas
jugando entre la copa del olivo.
Cuando el sabor del viento en los frutales
nos obligue a morder frutos prohibidos.
No prolongues mi espera, me desangra.
No me niegues tu aliento, tus suspiros
No prolongues esta espera, pues la vida se me pierde
entre el humo del cigarro y el dolor de no tenerte.
Si supieras que estoy solo entre tanta y tanta gente,
ya estarías a mi lado, sin dudar, sin esconderte.
Se me nubla la mirada, se va empañando mi mente
entre el polen de los plátanos y el dolor de no tenerte
Mi corazón se acurruca arrullado por la muerte.
Has de saber que estoy solo, entre tanta y tanta gente                   

María Rosa Rzepka





Una carta

Una carta tiene vida,
una carta tiene amor,
es el reflejo de un alma,
y la respuesta de dos.

Dos corazones lejanos
que en la distancia estarán,
unidos por las palabras
y el sentimiento a la par.

La distancia puede a veces
nuestra memoria apagar
pero si una carta llega
volvemos a recordar.

Aquel apretón de manos
que dos amigos se dan,
aquel abrazo de hermanos,
en la carta llegarán.

Donde hubo amor, habrá fuego,
dice el dicho popular,
y si quedó alguna carta
ese amor no morirá.


Isabel Corrao Santos






Nacía un amor: 22/01/06

Te esperaba con los brazos abiertos
te imaginaba y creaba …
Llegaste y no se como…pero lo supe en ese instante:
te amaría para siempre.

Te miré por primera vez…
de un golpe llenaste mi corazón de sueños
amanecía cerca del mar, y amanecía en mi alma.
Se tejían en el aire el futuro y los momentos
se mezclaban entre la arena, nuestras carcajadas y la brisa,
mis días y tus días.

Me mirabas… me perdía… me hablabas y solo sonreía…
te acercaste, y atrapaste mis atolondrados latidos en un beso…
… el primero… y se quedó sin aire el mar…
ya nadie respiraba, todo era quietud…
No dude que eras el amor…
entonces… por primera vez…
fui completamente feliz…

Eternicé en mis manos esos días,  como el tesoro del resto de mi vida.
Dios y su milagro…
el regalo mas soñado, había llegado.

Se rozaron nuestros ojos y engendramos el amor
se gestó con dulces palabras, poesías, besos, sonrisas
y abrazos que rompían rutinas.

Fue creciendo como un niño, tropezando al andar, cayendo,
volviéndose a levantar.
Desde la ventana de estos 6 años lo miro...
lo veo soñar, lo veo reir, a veces llorar,
lo veo luchando y eligiendo diariamente el para siempre
lo veo feliz, fuerte, firme… y sin dudas reafirmo…
…sigue siendo eterno.

Liliana Araya





Contraste

En un navío de náufragos se fue la vida, evocando en memoria de haber estado y ya no ser.
¿Quién se ha robado esa esencia con su partida
que el oleaje más bravo no hará virar?.
Infinito es el mar, el poniente está ahí, nada cambia, detrás de él, más sal que ajea la piel
y amarga más que la frecuente lágrima que rueda en tu tez. ¿En qué puerto anclarás?¿Llegarás a un destino, o tal vez con tambores y envuelto con trapos, tu cuerpo deslizado penetrará a las profundidades donde jamás el retorno negase, y en cardumen recuerdos circulan rodeando espejismos. Alguien que tanta gloria a tí acercó, luego trajo desdén, del cual no has podido remediar tanto contraste.

Luis 528






A tus ojos

Ante el altar metafísico de tus pupilas,
mi corazón se inclina,
y en la  presencia esbelta de tu figura,
mis labios cantan tu belleza.

Ante el paisaje celestial de tus retinas,
las estrellas, todas, palidecen,
y  el prometedor perfume de tu presencia,
un  nuevo amanecer, a mi alma le anuncia.

Ante el lucero indescifrable de tus ojos,
orantes, los míos, lo contemplan,
y en el umbral sublime de tu corazón,
   mis manos te ofrendarán,
   todo lo que tengo…, todo lo que soy…

Beto Cardozo
19/11/2011
Dedicado a M. G.






Una velada

La otra noche fui a comer a la casa de unos amigos, y al llegar me senté en la punta de una inmaculada mesa con flores de color violeta, en un balcón de espaldas a la calle. Fue una cena agradable, luego haciendo sobremesa se conversó acerca del vecindario, mi hermano con cara de cansancio, anunció en voz alta que iría al dormitorio principal a mirar televisión, luego de esto uno de los dueños con curiosidad preguntó si él sabía del cementerio de enfrente pero con un poco de miedo yo comenté que tampoco lo sabía (es que en verdad no tuve intención de saberlo). La charla siguió sin prestar atención a mi comentario, en un momento en que no estaba interesada en la conversación, me di vuelta y observé por un rato a lo que le dí la espalda toda la cena, un cementerio antiguo, con enormes portones de hierro y una cruz soldada en ellos, por un momento pensé en todas las almas que descansaban allí. Al final de la velada sentí algo que me llevó a darle un último vistazo al cementerio de cerca antes de subir al auto, en ese instante que miré las lápidas me llamó la atención una cruz con una sigla denominada PAX, una vez dentro del auto escucho a lo lejos una voz masculina despidiéndome.
Esa noche me quedó grabada la voz lejana, que con curiosidad me pregunto el día de hoy de donde provenía…

Camila Campolo
(12 años)







Sueños

Que sueños rondan mi cabeza
que sueños dominan mi existir
porqué sueño todavía
si ya es tan largo mi vivir
quizás debamos
soñar constantemente
para así vivir
con ilusiones
soñar con el amor
y con la vida
y todos sus hermosas sensaciones.
Sueño que tengo
un gran amor
aquí en mi alma
que roba mi sueño por las noches
y alegra mi existir por las mañanas.
Quiero seguir soñando
así es la vida
y de la mano del
amor ir caminando

Tita





Desintegración 2

Desintegración…. ocio constante, naufragio  eterno
gran jardín amarillo entre las cejas, el viento.
Como una lluvia  de alfileres  al despertar
das cuenta  de los escombros,  a construir .
La muerte, universo de espejos
como un sueño ciego.
he pensado en desinteresarme de ella  
mucho por perder  …

Fernando Biza






Amarte

Amarte es comprender
en un instante
que las piezas del rompecabezas
se unen y cobran sentido.
Los “para qué” se resuelven
y todo se aclara
con la certeza de saber
que cada segundo es para
creer
cambiar
esperar
y volver a confiar.

Elizabeth Francken
“Los años ámbar”





Apretando el tiempo

A veces lo presiento
cercano,
conociendo mis miedos,
mis caprichos necios,
mis silencios prolongados.
Lo espero con las manos doloridas, cerrándose
apretando el tiempo.
Poniendo fin a la espera.

Olga Besada





Recuerdos

Tu figura entraba al atrio
como la brisa marina,
y el vaivén de tu vestido
espuma de olas parecía.
El ramo, como un pichón,
temblaba de amor y de miedo
y un desandado sol espiaba,
en aquel templo.
Al acercarte me vi
en un mundo perfecto,
tomé tu mano sedosa
que se entregaba en silencio.
Las líneas de las pestañas
abanicaban de asombro
mientras dos cristales tibios
se negaban a bañar tu rostro,
cascos de cabellos briosos
aceleraban mi pecho.
Nunca olvidaré ese día,
siempre vive en el recuerdo.


Beatriz Guano de Scalisi

Revista Viajero Nro. 61 - Diciembre de 2011


Trabajoso descanso

En ocasiones necesito descansar; quizás a ciertas personas esto le parezca una tontera, pero es tan simple y necesario que suelo olvidarme de ello. Para ser más claro, me refiero a la despótica necesidad de que el mundo frene por un rato, que el grabador deje de sonar, que el mensaje se detenga con su semiótica reproductividad y mi mente deje de rumiar pensamientos por inconmensurables segundos. Es en ese preciso momento de hastiosa iluminación cuando la exigencia de poner un coto al acontecer diario se vuelve una emergencia terapéutica.
La semana pasada me sucedió eso mismo, el universo a mi alrededor se aceleró, todo giraba demasiado deprisa y yo solo me encontraba reducido a un mísero espectador. Gente, charlas, deberes, salidas, trabajo y demás fue proyectado sobre mi conciencia como un film, me encontraba inmerso en la maquinaria de Morel y con ello obligado a la reproducción infinita de actos sin sentido. Yo, mientras, impelido por la necesidad de ser admiraba las imágenes que eran proyectadas sin capacidad de análisis ni reflexión. En ese preciso momento solo pude desear que el mundo se detuviese por un par de minutos. Recordé la serie flashforward y me imaginé a todo el mundo detenido en un sueño reparador mientras yo recorría en una inmensa y estoica paz sus efímeras galerías. Pero, como ya imaginarán, esto nunca sucedió, mi mundo comenzó a correr más rápido; en lugar de detenerse se puso a circular a grandes velocidades mientras yo estaba estático.
Súbitamente una idea inundó mi mente, si el mundo no frena, puedo frenar yo, me dije a mí mismo. De esta forma decidí abandonarme y como los antiguos griegos encerrarme en busca de mi desolada paz de regeneración, la cura por el encierro sería la única salida racional a mi problemática.
Y es así que, acompañada del ocio constructivo, resultó, y hoy ya todo posee la misma sintonía y vibro con idéntica frecuencia. Es por ello que solo me resta decir que ésta es una necesaria apología del descanso y el ocio constructivo, sin olvidar lo costoso de obtenerlo.

Emanuel G. Cañoto
21/11/2011





Renacer

Renazco cada día
en mi vida,
cuando el sol
sale al amanecer.
El resplandor de
sus rayos me
ilumina y da
alegría a todo
mi ser.
Será porque
está Dios
entre sus rayos
y mi alma
ilumina toda.
Será porque mi
corazón está
tranquilo y la
paz en mí desborda.
Quisiera transmitir
a todo hermano
el amor que Dios
puso en mi vida;
la alegría que
inunda mi alma,
que seguirá todos
los días de mi vida.

Tita





A mi lado

Sin ti no tengo rumbo,
por ti una vida vivo.
Te esperé mucho tiempo
y a mi lado te tengo.

Mi corazón está en paz,
mi mente fresca y abierta;
no tengo malos pensamientos
y mi piel descansa en vos.

Abro mi ventana y te veo,
el día luz es eterno,
la noche tan solo un relámpago.
Transito mi vida seguro
y es porque a mi lado te tengo.

Tanto es el amor que siento
que mil hojas desgrano.
Cuando mis ojos se estén cerrando
diré tu nombre, y junto a el,
la palabra te amo.

Recorro espacios vacíos
donde antes, mis pensamientos moraron.
Hoy es solo un recuerdo,
porque tu estás a mi lado.

Héctor Carpio





Recuerdo

Recuerdo tu mirada dulce
y nuestras manos tomadas,
bajo los ceibos en flor
dándole marco a la estampa.
Cumplirás un nuevo ciclo,
ciclo de mujer casada,
un marido, varios hijos,
los quehaceres de la casa.
Pero habrá alguna noche
que abrazada a la almohada
volverá la juventud
entre música y caricias.
No olvidaré ya tu nombre
ni el rubor de las mejillas
cuando distraídamente
algún beso te robaba.

Beatriz Guano de Scalisi






La edad? O qué?

Grandes acciones de pequeñas personas, una lágrima en el patio.
      Grandes acciones de pequeñas personas, un sombrero embarrado
Pequeñas personas juegan a ser grandes
Un hombre grande pero con corazón joven y soñador ve la escena y sonríe…
Sin embargo, otra persona no ve la escena
      solo ve el sombrero embarrado.
Y genera la lágrima en el patio, que por suerte
           quedara como una pequeña acción.
De una persona “grande”.

Fernando Biza





Te espero

El sueño me invade
poco a poco
y en la neblina de mis ojos
se cierran mis párpados cansados.
Tu imagen se vuelve rea
y me inunda la sensación
de haber caído en el delirio
de pensarte
de evocarte
de extrañarte.

Gracias.
Por haberme alcanzado a tiempo.
Por rescatarme del abismo
de la soledad hambrienta
y compartir juntos
a un Dios que aplaude
como un niño emocionado

Elizabeth Franken





De mudanza

Agarro la lapicera
para escribirte Susana.
Me mudé sin avisarte.
Ayer mismo a la mañana
no hice nada
te lo juro
que no esté muy permitido,
pero ya habrás advertido,
soy bastante corajudo.
No te pido me perdones
te lo digo sin tapujo
acá me tratan muy bien
sin demasiado lujo.
Nunca me habían alojado
en este tipo e’ pensiones.
Me sacaron los cordones
el bobo y el cinturón.
Solo te pido un favor
si te aparece un chabón
se que tenés a montones,
pedile que te adelante
unos mangos pa este croto.
Te paso mi dirección
no te podés perder,
Bermudez y Nogoya
Estación Villa Devoto


Carlos Amilcar Lopez

Revista Viajero N° 60 - Noviembre 2011

 

Grandes esperanzas...












Alado, el soñador, se sumerge en la fantasía.
Cruza el puente hacia la verdadera vida,
se duerme en el tiempo, se paraliza el dolor
y la realidad pierde sus anclas.


Y así, sutilmente, el viajero se pierde
en la inmensa pradera de los Sueños y el Deseo
y se derrumba el muro que separa las aguas
del mar de la cordura y el pantano de las ilusiones.


Y cuando se cruza el umbral, ya no hay otra salida
no hay vuelta atrás.

Nahuel Melis









Secundaria estudiantil 

Dedicado a mis compañeros
Egresados 1989

Hoy muere una travesía
que el destino me ha dado,
atrás quedaron cinco años
y por eso estoy apesadumbrado

Me acuerdo de aquel entonces
como un refrán divertido,
me agrada saber ahora,
que el tiempo no he perdido

Muchas anécdotas salpican mi memoria,
muchas de ellas no las quisiera, 
y a quinto segunda lo recordaré 
hasta el día que me muera. 

Quisiera con estos versos 
refrescarles la memoria,
de muchos es el comienzo,
de otros el fin de una Historia. 

Estudiar nos sirvió de mucho 
saber valorar es mejor.
La escuela deja una posta
que la toma la ilusión.

Con los amigos que tengo 
no fue difícil estudiar,
sabemos de todo un poco
nos alcanzó para terminar

Héctor Carpio

















Lentamente
 
En tiempo vertiginoso
pasó la infancia
pasó la adolescencia
pasó la juventud…
Con los años
se va adentrando
en el pensamiento,
en los movimientos,
en las entrañas
la serenidad
que se entrega lentamente
muy lentamente…
hasta dejar de ser.
 
Olga Besada
















Nevando 

Feliz cumple pá!

Va cayendo la nieve sobre tus años 
y voy viendo en tu rostro tus recuerdos.
Solo el tiempo quita, las vendas que nos ciegan 
para desenvolver ciertos regalos,
y comenzar a valorar el brillo que nunca vimos.
Cuántas palabras soltaste por el aire,
algunas la deje volar y otras me enseñaron a caminar
te miro y me llevas a tu juventud.
Donde la sonrisa que hoy me llena
antes, dice mamá, era herramienta de conquistas.

¡Cuántas veces quisiste hacerme creer
que la vida te habían endurecido! 
Y mientras más voy creciendo menos te doy creyendo!
Tuviste errores por supuesto ¡yo también lo los tuve y los tendré!
pero ya he aprendido a mirar detrás de tu coraza de "hombre"
y me ha deslumbrado tu dulzura.

Me has enseñado a amar las cosas simples;
a mirar más allá de mi comodidad;
a ser generosa sin mirar lo que se da;
a calmar, perdonar y volver a empezar;
a esforzarme para alcanzar; a cuidar lo alcanzado;
a disfrutar cada instante pero sin desperdiciar; 
a luchar por los sueños,
pero sin despegar los pies de la tierra,
¡tantas veces no hago caso a este consejo!
y sin embargo te he escuchado decir "¡entonces continúa!"

Una parte de tu corazón camina detrás de la cordillera,
la otra nos pertenece a los de esta tierra.
Viejito mío... querido papá!
Pocas veces lo decimos con palabras
hoy no quiero dejarlas callar 
hoy quiero que se sienten en esta hoja y las leas:
Te amo tanto... chileno loco, gracias por todo lo que entregás! 

Liliana Araya
















Te busco, te encuentro, te pierdo

Cada noche, a emborracharme.
Cada vicio, a encerrarme.
Cada estación, a encontrarme.
Cada estrella, a tratar de buscarme.
Cada vez que no te veo me pierdo 
en la noche, en cielo y el infierno.
Pero cuando apareces la tierra 
se transforma, mía sólo mía. 
¿Cómo haré para buscarte,
para acariciar esos ojos 
que encaminan mi destino?
El amor y la noche muchas veces no se llevan bien,
pero ¿qué busco yo cuando te busco?
Sos mi estrella, mi cielo, mi destino.
No creo en la tierra, en la justicia 
pero creo en encontrarte.
Sos mi alma, mi cielo y mi celo
¿Dónde estás? ¿Dónde vas? ¿Qué buscás?
Cada vez que no te veo me pierdo,
en la noche, en cielo y el infierno.
Pero esas veces que te encuentro
me das luz, vida y amor. 
No estés triste,
ya estoy cerca de encontrarte
son menos los kilómetros
de esta roto sin fin.
Cada vez menos.

Matías Cardey

Revista Viajero N° 59 - Octubre 2011

 


El que busca no siempre encuentra
(Silencios de un ruidoso corazón)
















Que nunca


la voz
que diga palabras cargadas de mensajes

la letra 
que escriba frases de esperanza

el pensamiento 
que arrulle utopías

el grito 
que reclame paz sin cesar

el poeta 
que nunca calle su canto

©Elisabet Cincotta 
de De pie/2009















Misterio
Tristeza
Dolor…,
Desierto
Sed
Pesar…,
Desilusión
Consuelo
Perdón…,
Fe
Esperanza
Caridad…,
Encuentro
Despedida
Regreso…,
Alegría
Amistad
Amor…,

Pan que se ofrece
en la patena de la vida,
de esta vida… tuya, mía, nuestra…!!

Beto Cardozo
24/08/10















Madre


Ni la inmensidad
profunda y misteriosa
de los cielos
puede compararse
con tu ser
madre querida
eres luz que ilumina
los caminos
y bálsamo 
en las horas de mi vida.
Te doy las gracias
infinitas, porque
tu vientre cobijó
mis nueve meses.
Te amo madre querida
y aunque no estás 
en este mundo 
estás conmigo
siempre madre mía

Tita















Luna oscura
navegante etéreo
un sol clandestino
ruido incierto, como de viñedo
     gotas una a una…
Más que decir?  Destello!!!
Construcción de un árbol horizontal
estrellas en un desierto como negándose,  a solo un universo
Será un cansancio anticipado?
     o el naufragio?  No lo se.
Colores sin nombre, burbujas danzantes
      Explosión...!!!
Ranas coristas, como público el universo.

Fernando Biza















Oídos


Sensibles. Bastante. Así eran sus oídos. El médico clínico lo había derivado a un otorrinolaringólogo, ya que la suya era una enfermedad específica y sumamente extraña.
El experto, un hombre mayor de aspecto circunspecto, alzó una ceja extrañado al terminar de examinarlo.
-Sinceramente, González- comenzó, mientras volvía a sentarse con parsimonia detrás de su escritorio-no recuerdo haber visto algo igual.
 Apoyó los codos sobre la mesa y se rascó la barbilla pensativamente.
-A ver, cuénteme como empezó todo-y tomó una birome y papel. 
-Bueno, al principio fue un dolor agudo en ambos oídos. Supuse que era algo pasajero, y me tomé un analgésico para calmarlo hasta que sanara. Pero el medicamento fue como agua para mí. El dolor continuaba igual o peor aún. Días después, inesperadamente, tuve un período de alivio. Como me sentía perfectamente, me olvide de mi dolencia.-El médico lo observaba con atención, y cada tanto anotaba algo.-Pasaron semanas, casi un mes sin problema alguno. Luego, mis oídos empezaron a molestar nuevamente, con la diferencia de que está vez se sumaba otro detalle: ¡mis orejas comenzaron a tomar este tono morado oscuro y a doblarse sobre sí mismas, como usted puede ver ahora! No puedo explicarle mi incredulidad y la de mi familia cuando comenzamos a notar como esta… ¿mancha? empezaba a salir del conducto auditivo, tomando el resto del pabellón…
-Perdón-interrumpió el doctor, y lo frenó con un gesto de su mano, mientras se subía los anteojos con un dedo-¿Sufrió algún golpe en esa zona? ¿Una herida? ¿O tomó contacto con alguna sustancia que podría haberle resultado nociva?  
-Mmm-entrecerró sus ojos e hizo memoria-no, nada importante que yo recuerde.
-Mjm-musitó el hombre, y recostó el mentón sobre el dorso de su mano-¿Y después?
-Y después decidí consultar. El dolor me estaba agotando, y el aspecto de mis orejas me asustaba. 
-No es para menos. Mire, no creí poder volver a sorprenderme en una consulta, llevo largos años en esta profesión… ¡Pero esto! esto es sin duda un caso muy singular.
El señor González sonrió. ¿Singular?-pensó-¡mis orejas parecen a punto de desprenderse de mi cabeza! 
-Hágase estos estudios-prosiguió el médico, pasándole un montoncito de recetas-tome esto mientras tanto, y vuelva cuanto antes.
Luego de 2 semanas, González se hallaba otra vez sentado en la sala de espera.
-González-se oyó una voz desde el consultorio. Él se levanto del mullido asiento, dejó la revista que estaba leyendo con desinterés y caminó. En el corto trayecto que lo separaba de su destino, se percató de las miradas curiosas del resto de los pacientes. Supuso que se debían a su llamativo gorrito coya con orejeras.-Mejor-se dijo tristemente-es mejor que se rían del gorro, y no que se espanten con mis orejas. Entró con paso decidido.
-Perfecto. Todo perfecto.-afirmó el médico mientras tomaba anotaciones y calculaba fechas con un calendario. Suspiró y se sacó los anteojos lentamente-Hablé con algunos colegas muy prestigiosos. Nos ha llamado poderosamente la atención la circunscripción de los síntomas. Ninguna otra parte de su organismo presenta daños, ni superficial ni internamente. Sus defensas no han aumentado, con lo cual deducimos que no hay infección. El estado general es normal, por no decir óptimo, salvo por el hecho de que sus orejas parecen marchitarse como hojas.
Angustiado, González apretó los labios y asintió con la cabeza.
-Definitivamente sorprendente-continuó-Estaríamos en la más profunda incertidumbre, si no fuera porque aún nos quedan dos posibilidades…
-¿Cuáles, doctor? 
-¿Oyó hablar de las patologías nerviosas?
-Sí, creo que alguna idea tengo.
-Bien. Entonces cabe preguntarle si ha tenido últimamente emociones muy fuertes que podrían haberle afectado, o períodos depresivos…
-Emm…llevo una vida bastante tranquila y rutinaria-se encogió de hombros- Trabajo en una fábrica de plásticos, tengo mujer, hijos…sin mayores sobresaltos. Tampoco me deprimí…
-¿Ninguna noticia, acontecimiento desagradable?
-Ahora que usted dice…hay algo…pero no sé. De verdad me sentí bastante mal. Fue una noche, justo antes de que comenzara el dolor. Había intentado olvidarlo en realidad-el hombre bajo la mirada con pesar-Oí un grito…que me heló la sangre. Era una mujer, que después pareció suplicar algo. Bajé las escaleras de mi casa lo más rápido que pude. Cuando estaba por llegar a la puerta, oí un auto que arrancaba…al salir, la calle ya estaba desierta… Jamás el silencio me había parecido tan absoluto como después de esos gritos, esa voz suplicando…No puedo poner en palabras la desesperación de esa mujer…nunca había oído algo tan inmensamente triste, doctor…-terminó, con la vista clavada en la pata del escritorio. A su interlocutor, le pareció ver una lágrima escapándose de sus ojos.
-Pasado ese hecho, me torné muy susceptible a algunas cosas…
-¿Por ejemplo?
-El llanto, por ejemplo. Me está pasando también que noto fácilmente los sentimientos de las personas cuando están hablando…La indiferencia, el desprecio, el dolor…la mentira…Es como si mis oídos se hubiesen vuelto más…perceptivos…-parecía sorprendido por su propia conclusión. El doctor afirmaba con la cabeza.
-Doctor…
-¿Si?
-¿Cuál era la otra opción?
-Alguna patología desconocida, que los estudios no hayan podido detectar…Veremos
-¿Hay riesgo de perder la audición?
-Al parecer no…usted no escucha menos, usted escucha y sufre. En realidad su aparato auditivo parece estar simplemente expresando a gritos lo que lo atormenta. Quizás esté usted más sano que muchos, González.

Camila Ayelén Cecmac















En la noche más oscura se confunden,
los trazos del sendero por el cual camino mi existencia,
colmando mis alegrías, todos sus huecos.
Y también mis lágrimas regaron a mis pasos
tantas veces. Incierto momento que un giro, provocó la 
separación de mis costumbres, ya nada depende del 
entorno, ya todo es transformación en mi,
aunque me resisto a ser apartado de sus huellas.
La química del pensamiento, es como la moneda, la 
posees, pero dueño no eres de ello, y de milagro ejerce 
tus deseos.
Asiduamente los temores producen un quiebre confuso e 
infausto, y el afecto, un atrevido placer, lo cual dichoso 
hace. Todo es posible en él, no tiene fin de curso, no 
canjea tinieblas por luz, pero da la posibilidad de 
rebatirlo, con mesura, que el cariño que nos circunda 
ingrese, y en las antípodas de la desazón, lograda sea su 
meta por siempre.

Luis Estevez















Mis maestras


Calla no te asomes
ellas son mis maestras 
que me hicieron la vida.
Calla, no interrumpas,
les estoy contestando
diciéndoles LAS AMO.

Susana Isac















Cosas lindas


Puedo hablar de cosas lindas
de la belleza de tus ojos,
de las ondas de tu pelo,
de tu silueta excepcional,
de tu elegante forma de 
desandar, de tu inteligencia,
sutileza y tu candor,
de tu altitud comprensiva
y de tu alma maternal
También puedo
mandarte a pasear

Carlos Amilcar López

Revista Viajero Nro. 58 - Septiembre de 2011




Yo no planifico nada


Yo no planifico nada... la verdad es ésa. Estoy convencido que uno de los grandes males de esta sociedad es la constante presión social hacia el orden y la planificación. Sin el menor temor a equivocarme y sin miedo a dedos acusadores que me señalen, puedo afirmar que el exceso de organización táctica operando sobre los súbitos avatares de la vida sólo generan un vano intento de estructuralismo falaz. Vuelvo a repetir a los gritos: Yo no planifico nada. Ahora bien, no confundir esto, no quiere decir que no piense a futuro ni mucho menos, sino todo lo contrario. Mi amor por la vida me impela a quererla así tal cual es, sin intentar cambiarla ni tampoco quitarle su mágica impredecibilidad. Amar a la vida es gozar de las sorpresas que nos brinda día a día, las buenas y las malas. De esta forma, la misma física nos plantea su problema de los tres cuerpos, que al parecer no tiene solución o es por lo menos por demás caótica, para demostrarnos lo impredecible que es la vida.  Y puede ser que, en última instancia, la vida es caótica, y tal vez los equivocados somos nosotros que intentamos sistematizarla en nuestro racionalista intento de sensato entendimiento.
Muchos apologistas de la proyección se estarán rasgando las vestiduras al leer estas líneas, pensarán que en el mundo y en la naturaleza ellos ven orden. Pues bien, quisiera decirles que no es mi caso. Y es por ello que yo me acoplo al cosmos y mis cosas son un desbarajuste, mis libros se encuentran en donde caen, mi escritorio está siempre recubierto por aquellos elementos que karmicamente han sido depositados allí y, la búsqueda de algún elemento resulta una aventura que no logra eludir algún reproche elocuente a mis formas, a causa de los apuros momentáneos. Pero a su vez, tras el encuentro del objeto, la felicidad perfuma el ambiente, la vida retoma el normal curso de mis días y mis preocupaciones se liberan. Si a todo le sumamos mi escasa memoria (tema de un próximo escrito) mi vida se torna una aventura permanente inmersa en un crisol de sensaciones y humores cambiantes, que hacen que al finalizar el día esté alegre de mis formas de deleitarla.

Emanuel Gonzalo Cañoto
22/08/2011









Por siempre amarte

Te miro permanente,
quiero no olvidarte.
Acaricio suavemente tus manos,
quiero no perderte.

Me quedo al lado tuyo,
quiero no dejarte. 
Te abrazo fuerte,
quiero mi corazón entregarte.

Te escribo estos versos,
quiero en ellos nombrarte.
Miro el cielo en tus ojos
quiero hasta su altura, llegarme.

Te miro, te acaricio y te abrazo,
quiero todo, a ti ofrendarte,
quiero con toda mi vida
y mi corazón entero, quiero…
Quiero, por siempre amarte!!

Beto Cardozo
23/11/09









Un balde de agua fría

A la memoria de Axel Acuña

Un baldazo de agua fría. Esa sensación. Después, no poder creer que esa persona que te saludaba con una sonrisa, que no conocías, pero probablemente tuviera similares anhelos, penas y alegrías que vos, haya sido asesinada. Después, una honda tristeza ¿Y por qué dejar que pasara, otra vez, esta sensación de impotencia sin hacer nada más que decir “pobre”? Y es porque me niego a aceptar que, de un día al otro, un pibe con todo el futuro por delante, sea apuñalado, desaparezca así como así, y parezca normal.¿No es demasiado injusto? Uno todavía no entiende bien para qué está en este mundo, y tiene que irse sin entenderlo tampoco, viendo como la vida se le escurre como la sangre, en un par de minutos, y lo que antes era, sentía, latía, ya no existe.

Lo nefasto del hecho radica en que, además de una muerte absurda, hay alguien que en algún momento fue un niño, y después, asesino ¿Qué pasó en el medio? También me lo pregunto yo.

En una de esas, nuestra sociedad no es precisamente una impulsora de buenos sentimientos en las personas. Pues un modelo social que privilegia el tener al ser, que excluye, que forma a sus integrantes con medios mentirosos y televisión basura, que es indiferente al dolor de sus hermanos, que destruye almas y se lleva la alegría a otro lado, no está excluido de responsabilidades, es más, creo que las tiene en gran medida.

¿De qué nos sirve, quiero saber, ese celular modernoso que poco le falta para empezar a lavar los platos? ¿Cuánto valor posee el auto que más que auto es una nave? ¿Cuán importante es el plasma con HD que, con lujo de detalles, nos muestra lo lindo de la vida a través de la pantalla? ¿Qué tan sublime es la red de redes, Internet, que nos une sentados en casa  frente a una máquina?
 Quiero preguntar: este famoso “progreso” de la humanidad ¿vale una vida? ¿Vale todo lo que se está llevando por delante? Este progreso para algunos pocos, es excluyente ladrón y criminal para muchos. Este progreso parece ser, ante todo, una engaña pichanga. Y nosotros estamos dentro de este sistema ¿no vamos a mover un dedo siquiera?

¿Qué está pasándonos? Bien con la era tecnológica, pero no somos máquinas, no somos robots, ni clones de nadie. Como seres humanos no podemos permanecer indolentes ante este tipo de hechos, no podemos negar estas aberraciones. No podemos cerrar los ojos ante asesinatos, trata, tráfico de órganos... ¿vamos a encerrarnos a ver por televisión esta agonía lenta de nuestro pueblo, nuestros sueños, nuestros valores?

Mi indignación no es para nada original. Miles, millones, se enfurecieron, se enfurecen por las atrocidades a las que lleva este sistema “come humanos” ¿Palabras de bronca y rebeldía? infinidades, ¿vidas de lucha y sacrificio para hacer algo mejor? incontables. Es difícil ser consciente del poco alcance de tu protesta. Pero creo que es mejor sumarse a las voces de repudio, que quedarse callado.
 Y no es suficiente escribir, no es suficiente hacer bien tus “cosas cotidianas”, ni votar 2 veces  cada cuatro años…hay que salir, hacer oír nuestra voz. Desde el lado que vos quieras, el lugar que más te guste, lo que más ames hacer. Aunque parezca poco, debemos empezar por algo…Está en tus manos… ¿Vos qué vas a hacer? 

Camila Ayelén Cecmac









Sueños Eternos

A Javier Albornoz

Recordaré esa mirada.
Recordaré eternas tardes junto a ti.
Largos paseos. Mañanas, tardes y noches.
Luz de delirio. Luces en el alma que ningún río podría colmar de agua dulce esa sonrisa.
Ni altares ni cascadas podrían compararse a tu esencia. 
Sentimientos que encontré en un baúl, en lo mas profundo del alma. De mi alma.
Eres agua, eres tierra, eres cielo. Eres campo, eres estrella, eres inmenso e infinito.
Eres eterno como aquel sueño en el que te abracé eternamente.

Cintia









Muerte ingrata

Muerte ingrata que andas por la vida,
causando dolor.
Muerte equivocada por creer amarla 
más que yo.
Envidia le tienes a la vida
porque ella puede disfrutar el sol,
tu vives en las sombras y te alimentas 
del dolor.
Muerte ingrata no me dejas refutar,
no me dejas que reproche ni tampoco 
tu nombre gritar.
Muerte enamorada que disfruta mi 
dolor, a ti nadie te ama, no conoces lo 
que es el amor; quiero refutarte y 
enfocar la ira al cielo, porque te 
llevas el Amor que habita este suelo.

Héctor Carpio









Incierto

Estaba en el límite de mi gran ciudad, 
deambulando llegué hasta ahí. 
Miré al naciente, y en la desolación de sus 
oscuras aguas, no encontré respuestas del 
porqué navego sin posarme en ellas;
y en el distante horizonte de este extenso río, 
observo ansioso qué se ocultara tras él, cómo 
llegar sin arrepentimientos de haber 
abandonado el opuesto de ello. 
¿Por qué cambiar, por qué no recordar lo 
vivido? No deseo olvidar todo, y por mi resto, lo 
desconocido quizás rechace mi 
presencia y no halle espacio donde 
guarecerme, ni encontrar el camino que creo 
haber perdido en mi mundo. 
La hiriente realidad, igual me da motivos de 
alejarme por siempre, hacia el incierto y el 
confuso destino, que aventuré vivir.

Luis 528










Un mal tango

Solo, como un ave que 
persigue la tormenta,
anestesiado, volviendo de 
una larga noche.
¿Cuánto pasado
se puede soportar?
Soy un puente
pero no conduzco a nada
¿de qué sirve
ser un puente que 
nadie quiere transitar?
Estoy realmente roto,
solo despojos,
palabras del color
de las cenizas;
La sombra de la sombra
la letra perfecta para 
un mal tango.
Pero dolorido y todo
no quiero volver a equivocarme
y hacer algo que te haga volver.

Damián Olivera