Revista Viajero Nro. 103 - Marzo de 2016



Despojo

Solo se derraman lágrimas
cuando se cansa el alma.
El desprecio casi toca mi espíritu.

Lo detengo con las últimas fuerzas
que hacen mas digno
este viaje de vuelta.

Esta derrota, retirada
abandono la pelea
esta batalla perdida
tras una y otra mentira.

Un manto negro
cubrió mis ilusiones
destruyo mi fe
y desintegro mi confianza.
Distraído ...
no imaginaste esta partida
el adiós a tu amor escondido
impalpable, temerario
destructivo y denigrante.

Marina Aguirre





Páramo sin luz

La escalera en diagonal se sostiene
sobre muros laterales ausentes.
De frente una ventana donde alguien
se refleja, se mira, se busca.

En aquél intersticio se vuelve ajeno
de sí mismo y su sombra no ha desaparecido.
En este sitio vacío la Tierra le da la espalda
a la estrella del centro, emerge la noche...

Se aleja, hacia otro páramo en un lugar en donde
los muertos flotan y se hunden, se precipitan,
ascienden, observan.

Miran a esa sombra cuya presencia aún se puede
divisar desde el sepulcro y el cajón deshacido,
que se torna intima y su indulgencia la habilita
a deambular alrededor de aquel laberinto de soledad, tan difunto.

Su estadía es efímera en donde es ínfimo el instante
de dolor y la exasperante característica infame del que late,
del que se limita al suelo y a ese abismo terrenal
lo deshace, lo desintegra.

Atmósfera cada vez menos disímil de atravesar y unos cuervos,
alejados, que no muestran su imagen.
Los laterales resplandecen, se reintegran; la alejada del alba
ahora es la que late, se limita a un silencio, tan callado, que
se asemeja a un lamento profundo.

Jonathan Arias





Escúchame

Cierro los ojos y espero que escuches mi alma
a través de la distancia
océanos e historia
escucha mi alma libro abierto
en la primavera de hoy y el verano de mañana.
Escucha mi alma con su grito desesperado
por abrazarte,
con su silencio eterno de amarte
con su sello inconfundible de esperarte.
Te lo suplico....
escucha mi alma.

Elizabeth Francken
Pág. 30 de "Los años ámbar"





Me sentí,
una verdad cambia,
Causó estupor
y hace quedar sin presiones,
sexuales incluso.
Y ya estará todo dicho
la clave para el juego
así, para ofrecerles.

Lucia Tyburczy

Revista Viajero Nro. 102 - Febrero de 2016



Fresas

La tranquilidad de la música llena todo,
una mano y un corazón también.
Paz violeta de colibrí;
y así caminando hacia adentro
como queriendo algo buscado sin saberlo.
El amor no me conoce y no sé
como presentarle a mi música.

La tristeza incierta vuelve a escribir
y esas notas se tiñen de río.
Cascadas desembocan en desierto, y el agua
que quiere saber a fresas.

Jonatan
jony87@hotmail.com







Baldosas entre atmósferas


Una junto a otra se adosan conformando el suelo atmosférico. Hay líneas entre éstas, y hay una cuadrícula vista desde ambas partes; desde arriba, desde abajo.
Unas sobre otras se amontonaban mientras estaban construyendo ese piso celeste. Habían líneas entre éstas, y habían numerables cantidades contadas desde cada parte; desde cada uno de los cuatro lados.
Una hecha, y otra similarmente diseñada se verán siendo cuadratura de un esbozo dibujado por consciencias hechas para diseñar, y otras semejantemente para ver la cuadrícula del diseño construible. Unas para diseños, y otras para construcciones, serán única consciencia viendo desde su unívoco ángulo celestial que desharán bóvedas hasta reconocerlo atmosférico baldoserío donde jamás se caminará. Aunque se pregunte, aunque se interrogue por el propósito del armado.
Una junto a otra se separan desconformando aquella atmósfera. No hay líneas, no hay cuadrícula vista desde alguna parte: hay desasimilación, hay deshecho de aquellas baldosas para atmósferas.
Unas sobre otras se habían echado desconstruyendo aquellos pisos celestiales. Habían quedado unas sobre otras dividiendo entidades de multiplicidad de baldosas inempleables, no requeridas.
Una vez hecha, y otra deshecha, quedará sin quedar la permanente conformación de ese suelo atmosférico adosado hasta desadosarse, diseñado para construirse construcción diseñada donde podrán caminar sólo preguntas, sólo interrogantes. Solamente conformándose ensueño celestial, sueño diseñado y construible uno junto a otro hasta deshacerse, construible diseño para quienes podrán ver baldosas entre atmósferas.

Federico Laurenzana
fedelaurenzana@hotmail.com







Sin querer nos imaginamos,
sin querer nos encontramos.
Risas y noches de verano, y el azar seguía su mandato
viajes en tole verde, noches de un verano incipiente,
viendo la plaza Conesa pasar, una cuidad entera por andar.
Algún día el azar, se decidió por el para siempre.
El azar nos unió, el azar nos separó.
El azar nos conoció
y nos transformó en algo más profundo.

Victoria Larosa - Paolo Guerrini







Compulsión a la repetición

Iba a repetir
los monólogos contigo
de ti y de mí,
iba a hacerlo,
te prometo que sí.

Fui allanando el camino
hacia tu cielo,
de las mas puras buenas intenciones,
pero algo me detuvo,
un punto en el espacio,
uno solo y suficiente.

La firme voz de una estrella,
del planeta que murió por error,
El error necesario de los finales de la aurora,
las conversaciones a la nada,
en medio de esos tecitos.

Tanta buena intención
agotando paciencia
del cambio que nunca fue,
pero tuvo la intención.

Plagado estaba el infierno
de aquellos dimes y diretes.
Solo Dios sabe,
solo Dios.

Verónica Garay Moffat
imanuelajiron@gmail.com








Despertar

Estuve enamorada
 pareciera hace tanto tiempo  de quien hoy
es un recuerdo.
Si... estuve enamorada
de aquel hombre
que cuando lo miro
ya no veo. Me enamoré de aquellos gestos
de una mirada hoy fugada
de un amor que ya no siento.
Estuve enamorada
de su pasión
su deseo
fuego convertido en hielo. Ya no estoy enamorada
de este amor que ha naufragado entre olas de abandono
 egoísmo y soberbia.
Ya no estoy enamorada
de los sueños que convertiste en piedra
y nunca se van a cumplir.
Estuve enamorada
pero me asfixia el desamor de quien amé
y permanecer por lo que me enamoró alguna vez.

Marina Aguirre
anira90@hotmail.com

Revista Viajero Nro. 101 - Diciembre de 2015



Próximos ríos

Tiesa, entre la calma fría del algodonal
cae la bruma
espacio de llanto quebrado, sin cadencia
cuando apenas fuimos niños
esperanza, desconcierto.

Ayer vi el rostro de padre en llantos,
madre mía. Atávico péndulo de ocasión
mirada fugitiva, triste olvido.

Mas no me llames pena, león enfurecido
cuando derramó el cinto
tañido de incipiente herida.

Y déjame ver próximos ríos
letargo poniente de alma oscura
tácito pacto con mi odio,
el tuyo.

Andrés Alvarado
andresp_alvarado@hotmail.com







Mi fiel amigo

Hoy les voy a contar
de mi vida una triste historia
que me viene a la memoria
cada vez que llego a casa

No sé si a todos les pasa
pero a mi me ha sucedido
es que tanto lo he querido
que es por eso que lo extraño

Porque fueron tantos años
de cosas compartidas
que quedó una gran herida
cuando se fue de mi lado

Yo soy hombre y he llorado
en el día de su entierro
estoy hablando del Negro
mi fiel amigo, mi perro

Era el primero que venía
cuando yo al rancho llegaba
daba saltos de alegría
con cualquier cosa jugaba

Y por las noches era
el que me hacía compañía
se acurrucaba en mi pierna
y allí se dormía

Pero antes de acostarse
su vueltita afuera daba
tal vez buscando su novia
y pronto regresaba

Pero una noche ya muy tarde
yo estaba muy cansado
el sueño me vencía
y me dormí preocupado

De pronto escuché
ya era la madrugada
que el Negro con sus patitas
afuera rasguñaba

Abrí de golpe la puerta
para retarlo enojado
pero lo vi tirado en el piso
lastimado y embarrado

Me agaché a levantarlo
con un dolor muy profundo
el ya no se movía
estaba moribundo

Y así murió entre mis brazos
y por mi mente pasaron
miles de hermosos recuerdos
que me quedaron grabados

Fue fiel hasta el fin
y me lo ha demostrado
que arrastrándose como pudo
vino a morir a mi lado

Ya no tendré tus caricias
ni escucharé tu ladrido
pero estarás siempre
en mi mente
Mi perro fiel amigo

Ángel Scoccia







Primer premio (compatido) en el Concurso realizado en la fiesta de las 100 ediciones de Viajero a partir de una consigna, disponiendo de 15 minutos 

Me siento atrapado dentro
de un colectivo sin chofer,
sin ruedas ni ventanas,
he subido engañado.
Yo creía que me llevaría hacia algún lado,
aunque fuese hacia mi perdición,
pero ahora, ya ni siquiera
quedan ventanas para dibujar el paisaje.
No queda otra que esperar que sequen
mis lágrimas, que humedecen lo poco
que hay de real en este colectivo.
Estoy en el medio de la vida,
y no tengo chofer, ni motor,
no tengo nada verdadero que me
haga mover, que me salve.
Y estaba tan confundido y necesitado que
me dejé llevar por mis ojos.
Ese cartel, esa estación que prometía vida,
un destino salvador, un colectivo que
relucía e irradiaba esperanza,
un chofer sonriente y amigable
que aseguraba el éxito.
Una oferta inigualable que
cerraba la promo, todo era tan
colorido, tan... fácil...

Jamas compres nada por el envase.
La vida está siempre escondida,
detrás de lo que reluce.
No hay nadie que te lleve a donde tu
quieras, no te queda otra que bancartela...
sé el Viajero de tu libertad.

Esteban Córdova
estebancordova100@hotmail.com







Quiero pensar un mañana
por eso vivo bien hoy,
quiero pensar en los sueños
y que ellos no sean una ilusión.

Sé que muero cada día,
pero sigo pensando en vos,
pienso en los buenos momentos
que he vivido con amor.

Los sueños son reales
y la ilusión los hace realidad,
no te rindas hoy, porque el mañana llegará.
No mueras temprano y verás la realidad.

Por eso sigue soñando, no mires atrás,
piensa que mañana está acá nomás,
porque vivir sin ilusiones
te estanca en el mismo lugar.
No mueras cada día, vive un día más.

Héctor Carpio
hectordca61@hotmail.com

Revista Viajero Nro. 100 - Noviembre de 2015



Corto abrazo

Abrazaba lo que cabía en sus brazos,
el resto se moría de frío,
y de veras que había hielo
en cada invierno que llegaba

Verónica Garay Moffat






Fortalecidos

Siempre lo supe, eras “el para siempre”
brillabas por fuera ante mis ojos admirados,
fui desenvolviendo el regalo más lindo de Dios
y viendo como todo era más brillante en su interior.

Siempre lo supe, iba a ser difícil.
Historias diferentes pero muy parecidas,
dolores distintos pero un misma cura,
nuestras manos juntas y dos locuras unidas

Siempre lo supe, te admiraría
tu amor no tiene límites,
tus virtudes no caducan,
y tus errores los superás con valentía

Siempre lo supe, en las buenas y en las malas,
en las buenas gozando la vida,
y en las malas fortaleciéndonos
y creciendo como familia.

Siempre lo supe, daría gracias cada día
por tu optimismo que te da persistencia,
por tu creatividad para salir de problemas,
y por tu entereza al levantarte de cada caída.

Siempre lo supe, tesoro de mi alma,
que te amaría toda la vida,
que valoraría cada esfuerzo por construir,
y buscaríamos ser felices cada día

Siempre lo supe, nunca vamos a estar solos
juntos por tormentas, oscuridades y mareas altas
juntos entre lágrimas, dificultades y dolores
juntos hoy y cada mañana.
Siempre lo supe, eras “el para siempre”
brillabas por fuera ante mis ojos admirados,
fui desenvolviendo el regalo más lindo de Dios
y viendo como todo era más brillante en su interior.

Siempre lo supe, iba a ser difícil.
Historias diferentes pero muy parecidas,
dolores distintos pero un misma cura,
nuestras manos juntas y dos locuras unidas

Siempre lo supe, te admiraría
tu amor no tiene límites,
tus virtudes no caducan,
y tus errores los superás con valentía

Siempre lo supe, en las buenas y en las malas,
en las buenas gozando la vida,
y en las malas fortaleciéndonos
y creciendo como familia.

Siempre lo supe, daría gracias cada día
por tu optimismo que te da persistencia,
por tu creatividad para salir de problemas,
y por tu entereza al levantarte de cada caída.

Siempre lo supe, tesoro de mi alma,
que te amaría toda la vida,
que valoraría cada esfuerzo por construir,
y buscaríamos ser felices cada día

Siempre lo supe, nunca vamos a estar solos
juntos por tormentas, oscuridades y mareas altas
juntos entre lágrimas, dificultades y dolores
juntos hoy y cada mañana.

Liliana Araya
Octubre 2015





Reencuentro


M: Princesa de mis sueños, no dejo de pensar en ti...
Aquella tarde de verano, cuando te conocí,
fue como un hermoso sueño, lo mejor que pude sentir.
Princesa de mis sueños, eres todo para mí.

F: El día en que te fuiste, nunca me lo imaginé.
Nuestro amor en mi mente solía aparecer.
Pero hay una fantasía que en mí comenzó a crecer,
y hoy se ha cumplido: hoy al fin te veo volver.

M-F: Parecían eternidad esos días sin ti.
Soñar con tus palabras eran mi razón de vivir.
Pero verte aquí conmigo es una alegría sin fin.
Siento que el amor ha renacido en mí.

Quiero perderme en tu mirada otra vez.
Quiero sentir tus brazos abrazándome como ayer.
Quiero oír tu voz diciendo que me quieres
y que siempre me querrás, tal como yo lo soñé.

María Victoria Perez
m.victoria1998@yahoo.com.ar







Retratos de un alma enamorada.                                           


El alma habla, en todo lo que hacemos, en lo que somos. En mi caso, se expresa a través de mis pinturas.
Es lo que amo hacer. No creo que pudiera dedicarme a otra cosa. Es, simplemente, más fuerte que yo.
Gracias a mis trazos, por ellos, veo a los demás tal cual son… y lo veo a él.
No lo conozco. Ni siquiera sé si existe, pero cada cuadro me enseña más de ese hombre…
Mis dedos se dejan llevar, los colores van apareciendo, tímidos al principio, más definidos después. Sus rasgos perfectos, al menos para mí. ¿Existirá?
Me mira, me sonríe, llora y se enoja, y vive en cada lienzo.
Hoy me animo a exponerlos. ¡Qué maravilloso día!
Conocidos y desconocidos se acercaban a compartir este momento inolvidable, movidos por quién sabe qué.
Acá estoy recibiendo halagos y la pregunta obligada: ¿quién es?
Pero una chica no la formuló, en cambio, ella gritó, sorprendida:
―Sebastián, vení. ¡Mirá!
El alma habla, y perdura a través del tiempo, y busca, siempre busca su otra mitad. Yo solamente estaba ahí parada. Y lo supe…
No lo encontraría, él me encontraría a mí.

Vanina Rodríguez




Arabescos

Continúa;
se escribe sin puntos,
sin detenimientos esgrime como espada despierta contra el silencio templanza.

Las caricias sobre cada roce de sus blanduras son idas y venidas que ningún sueño produce.

Los séquitos de todo reino reúnen incompasivos sentencias para que un arabesco se duerma; aunque sepan que no duerme ni despierta,
que carece de consciencia,
de suspenso.

Nada lo mantiene tan vivo como el saberse movimiento,
idas y venidas que decide producir.

Continúa;
los arabescos descansarán cuando toda eternidad le digne su tiempo,
y todo espacio, su lugar.

Continúa,
el arabesco nunca tuvo ni tiempo y ni lugar medido,
siempre fue alcanzable nada más que por continuidad imprevista.

Federico Laurenzana
fedelaurenzana@hotmail.com

Revista Viajero Nro. 99 - Octubre de 2015




Ausencia

El día en que te fuiste, nunca me lo imaginé.
En mis labios se helaron los besos que te dejé.
Pero hay una fantasía que en mí comenzó a crecer:
no dejo de pensar que un día te veré volver.

Quiero perderme en tu mirada otra vez.
Quiero sentir tus brazos abrazándome como ayer.
Quiero oír tu voz diciendo que me quieres
y que siempre me querrás, tal como yo lo soñé.

Quiero saber que piensas en mí,
que mis ilusiones llegan hasta ti,
que nuestros corazones se unirán al fin...
No dejo de pensar que un día volverás aquí.

María Victoria Perez





Hacia el sur

Dentro de mi mundo te conocí
y jamás te pude olvidar
cuando por primera vez te vi
mi corazón jamás volvió a mi.

En Marzo te hablé y mil meses te amé
porque desde el momento de mirar
nunca más pude dejar de amar.
Quizá el destino nos vuelva a unir
todo depende del amor de los dos.
Y si amarte fuera pecar
Dios nunca me perdonará

Hacia el sur va mi canción
y mil cartas rondarán
porque nunca llegarán
ellas al mismo lugar.

Romina Rosa Reed





Cosecha de ideas

La perdida generación de idea miedosa
y temblorosa,
tendrá que decir a esta otra,
lo que los refranes no cuentan.

Idea fugaz la de ahora,
la sintética,
sin pensar,
sale no más,
se propagan como mosquitos
zumbando al oído.

Vacía la palabra,
es uso en desuso,
desazón y malestar,
del estancamiento cerebral.

Copia y pega,
que fácil todo,
pero la idea no despega.
La educación,
esa otra con interés,
no bancario sino de veras.
Interés que aprende
para volar mas alto.
Esa otra
existe desde siempre,
la tomas o la dejas,
así de simple,
no está ranqueada
para competencias de marcar el paso,
vivir lo que resta de aprender.

Amor consciente,
con huesos y cuerpo,
amor amor suficiente,
espera paciente,
cosechar la magia
de lo que se revela.
Desvelos lleva,
lo que no reclama posesión.

Verónica Garay Moffat







Siempre sale el sol

El amor siempre presente,
familia, amigos, alumnos,
que aunque pase mucho tiempo
siempre se acercan a mí.

Pues cuando siento un dolor,
yo nunca me encuentro sola,
siempre hay una mano cerca
para calmar mi dolor.

Es Dios que siempre me acerca,
una voz o una sonrisa,
para que mi alma despierte
Y vuelva a salir el sol.

Isabel Corrao Santos






Danza macabra
         
Como una danza macabra,
se abalanza hacia nuestra cama
pensando tal vez, que lo necesitamos,
como una danza macabra... se enamoró.

Morfeo lloró las penas de Julieta,
y Romeo que perdía la cabeza.
Este se enamoró y Morfeo,
inundado por la envidia hacia Romeo
planeó aparecer en sus sueños

¿Y qué pasaría después? todo ser caería en un sueño eterno.
Todos durmiendo... ¡No!, solo ella durmiendo.
La llevaría el tiempo necesario con varias
caricias de pétalo en su frente en un sueño comatoso.

No osaría jamás a robar la inocencia de su puro corazón,
no osaría jamás, robar la pureza de sus labios carmesí.
Pero, Morfeo, dejó de ser Morfeo. Y paso una luna, dos lunas.
¡No!... Cinco años o más, Morfeo dejó que el tiempo pasara
hasta que su pelo negro se tornó blanco y en su cara escarlata
surcos aparecieran.
El prometió jamás besarla, un instante de placer corrompería su
preciosa cara.
Pero cuando las canas pesaban y el tiempo se hizo enemigo,
como una danza macabra se atrevió. Rompiendo en mil pedazos
el corazón de la pobre Julieta, ya que este solo palpitaba
por sentir una vez los cálidos brazos de Romeo.

Oh! pobre Morfeo,
nadie nunca supo su dolor,
nadie nunca lo anheló,
el pobre Romeo como una danza macabra...
se suicido.

Esta es la historia de como
Morfeo lloró las penas de Julieta,
y de las manos de Romeo
la sangre brotó, la poesía
que nunca jamás, escribió...

Victoria Caronzo

Revista Viajero Nro. 98 - Septiembre de 2015


La tristeza mía…

La tristeza mía que me envuelve
tomó un giro inesperado
se fue a dormir la siesta
después de meses en vela.

La subsumió el amor
con toda simpleza
tu pelo enmarañado
me la llevó de un suspiro.

Después de conocerte
mi vida es la de antes
pero ahora te amo…

Adriana Ferreyra
adriana_agua4@hotmail.com







Ciriaco

Te veo dormir con tanta paz
abrazado a tus sueños
deseo que nunca se te escapen.
El tiempo pasa y seguimos juntos
caminando la vida.
Festejamos el día del niño!!!
pero quisiera que nunca dejaras de serlo.
Que los pocitos de tus manos
esos que de a poco van desapareciendo,
haciéndome saber que estás creciendo.
Que esos pocitos tarden en irse!!!!
Ojalá pudiera detener el tiempo...
para seguir siendo la reina de tus juegos.

Marina Aguirre
anira90@hotmail.com








Poética

Vacío,
mente embebida en leche,
minutos que siembran las incógnitas,
sospechas de algo distante
que cubrirá la humanidad.

La flota de letras
viene a regar las hojas,
a sacudir sensaciones
que alborotan dedos alborotados.

Saliendo del laberinto crucial,
se hallan ordenadas:
letra por letra,
beso por beso,
las verdades del escritor.

En una silla blanca,
almohadón blanco y sonrisa blanca,
está el blandiente personaje,
ante ese blanco papel.

Jonatan
jony87@hotmail.com







Ingrávido

Átomos se seducían entre varias leyes atrayentes. Se dispersaban desde un rincón hacia otro adentro del galerío donde formaban partes de fisonomías descriptibles. Se congregaban, y disgregaban; seducían sus varias amplitudes de formas con versátiles aspectos.
Los había pequeños, y los había diminutos. Los referenciaban sus diversas particularidades en esa galería donde observaban cada aspecto, y cada exploración; cada ambivalencia, y cada composición cuando atrayéndose se conocían y veían reflejados sobre el matiz de su apariencia.
Los había anchos, y los había delgados; altos y bajos. Los referían diversidades particularizantes; mientras se veían y oían, mientras se conocían: mientras se hallaban adentro de la galería donde inciertamente atraídos se contemplaban.
Reflejados sobre los matices de sus apariencias, cada uno se conocía a sí, y se reconocía sobre el otro. Se comunicaban con vistas, y hasta con señas. Se veían y reveían mientras se oían y reoían siempre más y más hasta atraerse de cierta manera en la galería de versátiles matices apareciendo siempre con leyes de gravedad entre sí.
Las habían de vasta fuerza, y de escaza. Las referenciaban sus diversos pujes particularmente en esa galería donde cada aspecto, y cada exploración, cada pusilanimidad de atracción y cada refuerzo de atrayentes ámbitos, las referían. Referentemente seducían; átomos entre leyes de gravedad formaban fisonomías para poder verse.
Estar y presentarse, reconocerse auténticamente con variables. 
Estar adentro de la galería, y presentarse viéndose y oyéndose. Estar presentes, presentemente estando adentro atrayéndose hasta disiparse poco a poco hasta que la seducción terminó.

Federico Laurenzana
fedelaurenzana@hotmail.com







Felicidad

por Peter Kreeft
Peter Kreeft es doctor y profesor de filosofía en el Boston College  y en el King´s College de Nueva York. Apologista católico y autor de más de 67 libros y publicaciones.
Traducción del audio de  www.youtube.com/watch?v=fp0tIhW1YyY por Nicolás Lohrmann  

Nuestro tema de hoy es el concepto de felicidad según Jesús. Y debemos empezar por la más aburrida y la más necesaria de las tareas preliminares, que consiste en definir los términos. Casi todos los pensadores de Aristóteles a Freud han considerado que todos los hombres buscamos la felicidad. Y que la buscamos como un fin y no como un medio. Nadie busca la felicidad por una razón ulterior. Discutimos acerca de muchas cosas, pero no acerca de la felicidad. Decimos, por ejemplo, “de qué te sirve ser rico si no te da felicidad”, pero no decimos “de qué te sirve la felicidad si no te hace rico”. Esto es claro para los antiguos, como Aristóteles, y para los modernos, como Freud. Pero hay una gran diferencia entre el sentido antiguo y el sentido moderno de la felicidad. Las palabras antiguas para designar la felicidad, como eudaimonía o makarios en griego, o beatitudo en latín, significan real y verdadera bendición; mientras que en el inglés moderno la palabra felicidad generalmente significa sólo una satisfacción subjetiva o el contento. Por lo que en el inglés moderno si alguien se siente feliz, es feliz. No tiene sentido en el inglés moderno decirle a alguien “vos creés que sos feliz, pero no lo sos”. Sin embargo ese es exactamente el tema central del libro más famoso en la historia de la filosofía, la República de Platón: que la justicia, la virtud que constituye el fundamento de todas las otras virtudes, es siempre útil, es fuente de felicidad, mientras que la injusticia nunca lo es. De manera que el hombre justo, como Sócrates, es feliz, aunque carezca de todo lo demás; y el hombre injusto es siempre infeliz, aunque posea todo lo demás, como Jerjes (o Gollum, con su anillo de poder e invisibilidad). Por lo tanto debemos distinguir el sentido antiguo de felicidad, que realmente es “bienaventuranza”, del sentido moderno, que realmente es “contento”. Nosotros hablaremos aquí de la bienaventuranza.
La bienaventuranza se diferencia del contento en cuatro modos, todos los cuales se siguen del análisis de la palabra griega eudaimonía. En primer lugar, el prefijo eu, que significa “bueno”. Implica que se debe ser bueno (moralmente bueno) para ser feliz. En segundo término, daemon,  que significa “espíritu”. Viene a decir que la felicidad atañe al alma, no al cuerpo, ni sus bienes externos y fortuitos. Por el contrario, la palabra inglesa para “felicidad” (happiness) viene de la raíz hap, que significa precisamente “fortuna”, “suerte” o “azar” (chance). Esta fue la única categoría de pensamiento que el cristianismo restó al paganismo, mientras que en otras categorías el cristianismo sumó algo al paganismo. Como dijo Chesterton, resumiendo la historia del espíritu en tres frases: “el paganismo fue lo más grande del mundo, el cristianismo fue más grande y todo lo demás desde entonces ha sido comparativamente inferior”. Si la bienaventuranza es espiritual, entonces es libre. Uno es responsable por su eudaimonía; en cambio la felicidad solo sucede. En tercer lugar, eudaimonía termina en ia, que sugiere un estado duradero, algo permanente. El contento es momentáneo, la bienaventuranza es para toda la vida. Tanto es así que Aristóteles, en la Ética Nicomaquea, no sabe si estar de acuerdo o no con el dicho “no llames a un hombre feliz hasta que esté muerto”, es decir, “espera hasta el final de la historia para juzgarla”. Cuarto y más importante, el estado de eudaimonía es objetivo, mientras que el contento es subjetivo. Cuando decimos felicidad, generalmente confundimos estos dos significados, el antiguo y el moderno. Y esto no es del todo incorrecto, ya que en el significado antiguo y junto con él de manera secundaria está presente el significado moderno, la necesidad de una satisfacción, tranquilidad, placer y al menos un pequeño regalo de la fortuna. Mientras que en el moderno significado de la felicidad se encuentra también presente un aspecto objetivo de manera secundaria, la necesidad de algo del sentido antiguo de felicidad, la necesidad de al menos algo virtuoso, de algo que sea duradero, que sea real y ganado por uno mismo, de una “verdadera felicidad”, aunque no se sepa en qué consiste. 
Estamos a punto de entrar en el concepto de felicidad en Cristo. Este es típicamente antiguo, significa “bienaventuranza”. Pero incluye también una ambigüedad de sentido: satisfacción subjetiva a la vez que perfección objetiva. 
Estudiemos primero nuestro concepto de la felicidad. Por “nuestro” concepto entiendo el de nuestra cultura, el paisaje mental que todos habitamos, aunque a veces nos sintamos en él alienados. Me refiero, en general, el occidente moderno post-cristiano; pero más específicamente la América contemporánea como aparecería reflejada en una encuesta de opinión. Si una encuesta preguntara a los americanos cuáles son los nueve ingredientes más importantes de la vida feliz, probablemente resultaría una respuesta como la siguiente. 
Primero, el más obvio (aunque no el más profundo) de los ingredientes para la felicidad resultaría ser la riqueza. Si notamos que el vecino tiene un día una enorme sonrisa en el rostro, lo más probable es que le digamos “¿qué te pasó hoy, te ganaste la lotería?”. Si eso es lo que le dirías, es porque eso es lo que pondría la sonrisa más grande en tu rostro. Y por qué negarlo- el dinero puede comprar todo lo que el dinero puede comprar, que son muchas cosas.
Segundo podría enumerarse lo que constituye el más grande éxito de nuestra cultura, la conquista de la naturaleza y la fortuna por la ciencia y la tecnología, que nos permite a cada uno de nosotros ser un Alejandro Magno, un conquistador del mundo.
Tercero, sería el alivio del dolor. Creo que todos estaríamos de acuerdo en que el más grande invento de la tecnología ha sido la anestesia. 
El cuarto lugar lo tendría probablemente la autoestima,  el mayor bien según una nueva clase de profetas de nuestra cultura, los psicólogos seculares (y los psicólogos seculares son los más seculares de entre todas las clases en nuestra sociedad).  
Quinto sería la justicia, asegurar los propios derechos. La frase “Justicia y paz” resume los ideales sociales de la mayoría de los americanos, los ideales que quieren para ellos y para el resto del mundo.