Revista Viajero Nro. 113 - Febrero de 2017


Detrás de mí

Me quedé parada detrás del universo
Un gesto impreciso como una mueca
Sonreía haciendo un esfuerzo.

Qué pasará si el caminar se hace lento? 
Podré ver las rosas abrirse en llanto
o veré los árboles vibrar alegres con el viento.

Qué quieta es la tarde en mis ojos tristes
Qué tenue la noche si estoy contigo
Qué raíz me hunde hasta mis anhelos

Mis historias se encuentran para confundirme
Pero si me quedo quieta parada tras el universo
tu voz se me acerca y desliza mis sentidos

Y entonces voy a aquel lugar
en que te encuentro
Y mi alma ríe.

Lirey







Olvidado

He olvidado la expresión de alegría, 
detrás de un sueño se ha marchado. 
Agobio, desdén y frío, por doquier halló, 
mi verano de ardiente febo. 
Irradio mis días de buscadas sombras
donde guarecerme y encontrar respiro.   
Desojada flora el otoño cubrió mi planicie
de acolchadas hojas. 
Mas luego el intenso viento, no permite
mi huella observar ni yacer en ellas.    
Y pesar profundo en invierno,
donde gélidas ventiscas
cubrieron mi suelo de heladas mañanas.   
Dónde se ha perdido esa primavera. 
Yo sigo esperando
que logre mi vida poder rehacer. 
Necesito de robustas y ágiles raíces
que impulsen incipientes retoños
de brillos profundos,
formando mi base donde avanzar,
retomando el camino. 
y así tal vez reencontrar mi sueño perdido.

Luis 528




Vivencias de un semestre

Nacen muros donde deben nacer caminos, hiela el silencio como estanque de agua fría, perecen las agujas del reloj, frío, tieso, inerte.
El tiempo solapea la llegada, en el umbral detenido. No lo alcanzo.
Convierte en arcilla cada fragmento del suelo inestable, pantanoso.
Tosca morada, pedestal de todas mis posesiones que sostiene el alma fantasmal  convertida en tu sombra, y te miro, y te observo, te siento sin sentirte al otro lado del muro, al otro lado de la arcilla del suelo, al opuesto de las ilusiones, del odio, de la muerte.
A lo lejos, tan cerca, que puedo sentir el aroma de tu piel...
Los besos son de aire, y las sábanas únicamente envuelven mi figura.
Me reprocho el paso del tiempo, la detención del reloj que he matado con la lucidez de mi arrogancia, reprocho el cerrar del puño por no atreverse a tomar lo que era mío, reprocho los besos que mordí en los labios mientras te pertenecían, reprocho la timidez que pisoteó el amor sin intentar manifestarlo.
Reprocho volver a la vida en regazo de tu deseo para soltarla nuevamente.
Y me reprocho no intentar una vez más buscar en la oscuridad, en el silencio, en la memoria y en el olvido, las vivencias de un semestre en que fuimos uno, para afirmarlas en el futuro, en el desierto donde aun me haces falta, en el que solo encuentro camino de arena resbaladizo de pasos inseguros, un arroyo imaginario de agua cristalina, espejismo  que no sacia la sed.
Falta tu mano, que conduzca  la firmeza  al andar errante y solitario.
Falta tu ser, el agua que condiciona mi cuerpo para conquistar la vida.

Vivian Cast




La ansiedad

La ansiedad es difícil de controlar.
Y suele ser molesto para los demás.
La ansiedad te apura; y suele ser una verdadera tortura.
Pero tiene su lado bueno.
Te mantiene alerta a cada sonido, movimiento o cosa.
Te hace pensar a mil por hora y te mantiene en constante movimiento.
Yo doy mi ejemplo, ahora mismo mientras pienso y escribo en mi cabeza suenan muchas de mis canciones favoritas, especialmente las que llevo escuchando desde las tres de la tarde, ahora son las ocho treinta;  para que se den una idea.
Mi pie se mueve al son de varias canciones.
Estoy tan ansiosa por encontrar la palabra correcta para escribir que si vieran el escrito original, el papel, sin acentos, con mala ortografía y caligrafía, se sorprenderían de lo mal escrito que está.
Yo afirmo, y sé que otros lo dirían de mí, soy una persona ansiosa.
Ahora dime ¿Qué hay de ti? 

Sol Rodriguez




Más allá del canto constelado
Inspirado en el eterno CANTO de PABLO NERUDA
Hoy me siento poeta
y si mi ESPÍRITU me acompaña
poeta YO SOY,
poeta del ALMA.

Que tan pronta renace
acariciando su DIVINA MEMORIA,
alzándose alta, toma el vuelo sagrado,
saliendo de la oscura sombra.

Recordando la PROFUNDA NATURALEZA,
de la montaña, del verde, del aire,
de los párpados, en gozosa contemplación, cerrados
y del corazón abierto completamente enamorado.

Y porque TÚ y YO cambiamos,
nos fuimos hacia otro espacio,
un espacio REALMENTE ILUMINADO.

¡Oh, MI AMOR, AMOR ETERNO!
AMOR QUE RENACE,
AMOR DULCEMENTE CONSAGRADO.

¡OH, DIVINO CREADOR!
me has hecho ETERNA
porque contigo no termino en mí misma,
sino que sigo más allá del CANTO CONSTELADO.

Erika Luz de Dios




El árbol

No recuerdo un tiempo sin el árbol y, sin embargo, mi hijo dice que no estaba allí cuando nos mudamos a esta casa. Fue hace mucho y mi memoria no es la mejor de mis habilidades, si es que tengo alguna, pero estoy seguro, podría afirmar sin sombra duda que el árbol sí estaba. Mi hijo era pequeño en ese entonces y probablemente no reparó en el árbol. Podría decir que tal vez el árbol también estaba creciendo pero lo cierto es que siempre lo recuerdo de la misma altura. Siempre lo he podido ver desde mi estudio, allí donde escribo los libros que unos pocos leen y que son suficientes para una vida sin preocupaciones. Mi hijo ya no vive conmigo y mi esposa murió hace muchos años.
¿Qué es el tiempo para un viejo? Aún escribo a mano y observo al árbol mientras tanto. Sus ramas se extienden trazando dibujos en el cielo. Cuando yo me haya ido, él árbol seguirá aquí y mi hijo heredará esta casa y si no la vende, seguirá viendolo.
No sé qué pensar al respecto. Quizás en este asunto yace una historia, quizás no. Hablar del árbol para hablar de mí o para hablar de mi vida o de la vida de cualquiera de nosotros. Un destino común o un fruto que parece tentarnos en una semblanza evidente. Pero las páginas vienen de residuos de árboles como este y contar su historia sería algo casi incestuoso. No tengo compasión por el árbol, como él no la tiene por mí. Pero ambos guardamos secretos. Bajo su sombra está enterrada mi esposa. Ya nunca digo su nombre. Si fuera una de mis historias, evocaría una sorpresa culminando estas líneas con una confesión que cualquier lector pudo haber intuido: yo maté a mi esposa. Pero no lo hice. Los finales de un hecho tan simple como este, también son simples. La muerte, la tragedia, la inexistencia de mi mismo, imaginarlo todo, el poder mágico del árbol son ramificaciones que cualquier contador de historias puede entregar. Pero no hay nada de eso aquí, no busco nada al dejar estas reflexiones, tampoco deseo la simpatía de un improbable lector. Es que los viejos solo pensamos y recordamos. Y a veces cuando mi hijo vuelve a casa, hablamos junto al árbol y siento que algo de mi está vivo y la casa no parece tan antigua.
Pero aquí todo es antiguo. Demasiado.
Excepto por el árbol, él siempre ha estado aquí. Y la distancia entre el tiempo y la eternidad es lo que construye la primavera de este espacio.

Alejandro Bentivoglio

Revista Viajero Nro. 112 - Diciembre de 2016





Signo de Dios
Inspirado por la Divina Madre María
Hoy llegan a mi Alma
estas PROFUNDAS VERDADES,
que como pequeñas SEMILLAS
van brotando desde el CENTRO DE MI SER.
Y con FUERZA TODOPODEROSA,
emergen a la LUZ
de un NUEVO Y GLORIOSO AMANECER.

VERDADES SAGRADAS,
MENSAJES DE PAZ,
DIVINAS ENSEÑANZAS,
para toda la Tierra recorrer.

Verdes brotes, hojas nuevas
de la PLANTA DIVINA DEL SABER.

Agua PURA, LIMPIA, TRANSPARENTE
solo eso necesito para hacerlas florecer.
Y por donde paso ir dejando
UNA DIVINA FLOR
que como SIGNO DE DIOS,
A M O R  Y  V I D A,
al mundo entero han de TRAER.

Erika Luz de Dios




Pariendo utopías

Un paraíso.
El nuestro...
Palmeras y horizontes.
Inconmensurables extensiones de médanos, mares y campos.
Arroyos y lagunas.
Torrentes. Escarcha. Rocío.
Cascadas.
Baños de energía.
Sombras como sosiego.
El día y las estrellas.
Granjas y huertas.
Todo a nuestra merced…

Sin embargo...

Gemidos y dolor.
Almas colapsadas.
En tinieblas.
Angustia que invade.
Terror que no cesa.

Carencias...
Espiritual y material.

Fe escuálida.
La ilusión, raquítica.
Retazos de lo que debiéramos ser.
La honradez,
espina dorsal de nuestra existencia, malherida.
Escepticismo.
Conductas que dilapidan porvenir.

La naturaleza ofrenda.
La tierra, generosa, nos agasaja.
Pero el hombre… no.

Sin embargo…
Nuestro planeta sin luces, luciendo mal, y aún así, va a dar a luz un nuevo mundo.
Por la urgencia de recrear la confianza se produce el milagro.

Un misterioso huevo fisura, un corazón brota de él y se eleva buscando luz.
Es nuestro agrietado planeta que corrigió su rumbo.
Torció su destino.
Incrédulos, nuestros rostros en la corteza observan esperanzados. Expectantes.
Y renacemos.

Una nueva oportunidad nos visita.
La reivindicación, tal vez.
La rectificación de nuestros actos.
Tiempo de concordia.
Una esperada alianza con la naturaleza
y el arribo de la certidumbre.

Vamos hacia el hallazgo de una utopía.
La máxima, la insuperable.
Un mundo pleno de amor.
Un puente, impostergable, hacia un futuro digno.

Lo conseguimos.
Nos elevamos a lo más alto de la cumbre.
Reverdece lo herido de muerte.
Y estamos,
Definitivamente,
a salvo.

Alejandro Costas




Un nuevo pimpollo
Dedicado con todo mi amor a mi nietita n°17
Jueves 19 de Julio del 2012
en pleno invierno
para la calidez de su hogar
un angelito llegó.
De suavísima piel rosadita
a este mundo llegó
su nombre, María Pía,
para alegría de sus papis.
Como flor en primavera
un hermoso pimpollo 
a la vida se abrió,
custodiada por ángeles celestiales.
A este hogar llegó,
junto a sus hermanitos,
una hermosa familia se agrando
entre risas y llantos.
En los brazos de su mami
con el calor de su regazo
su sonrisa le regaló
entre nubes de algodón.

Marta María Nastaly




Ojitos de cielo

Aquella noche donde el dolor y la depresión se apoderaban de mi, esa noche donde llorando me dormí, preguntándole a Dios si el amor verdadero existía.
Te soñé, vi tus ojitos de cielo por primera vez, entonces supe con serteza que Dios había respondido mis plegarias.
Ese día llegó, te conocí y llenaste mi vida de amor real, tangible y sincero.
Un amor para nada idílico, donde somos libres y nos elegimos cada nuevo día, porque nos complementamos y es real.
Puedo mirarte a los ojos;
Esos ojos color cielo que me iluminan y me dicen tanto sin necesidad de palabras.
Este es el amor verdadero, sí existe, y tu me lo has demostrado cada día, en cada desafío y en cada turbulencia que vivimos, que puedo creer en ti. Sos un loco de la vida, que despierta amores y odios, pero siempre es auténtico, sin máscaras ni caretas.
Sos ese hombre que nunca creí que podía existir.


Dedicado a Javier Julián... con amor...
TE VEO.

M.A.K




El adiós

En el ocaso de un día de septiembre
me vi dispuesta a decir ¿Esto se terminó!
Con tristeza profunda yo me iba...
y al marcharme llorábamos los dos
En el silencio de la noche repetías...
volvé, te quiero, volvé, te pido perdón.

Amelia Paccaloni (90 años)




Prejuicio

La belleza que encandila..
ensordece los oídos.
¿No habrá palabras y recovecos maravillosos?
como si la figura dibujara el corazón,
como si fuera una estatua de cemento.
Pensamiento prejuicioso,
esclavo de inseguridad.
Espinas tienen las rosas...
más pequeñas y ardientes que las de un cactus.
Si las miradas pudieran ser ..
frente a  cualquier presencia por igual,
escuchar, creer e intentar.
Que es una lotería entre reina y cenicienta....
que sea cielo o tempestad.

Marina Aguirre




La pasión

La pasión por algo o alguien puede ser hermosa.
A mi me apasiona leer y escribir. Me apasionan las series románticas y aventureras a la vez.
Pero como alguien alguna vez me dijo: “Todo exceso es malo”.
Aprendí que yo me pasaba horas leyendo y mirando series, aislándome de todos.
No comía, no caminaba, no compartía tiempo con mi familia.
Desde entonces desarrollé una lección:
“Toda pasión se puede convertir en adicción y ésta en exceso, es tu decisión controlarte y no cambiar el amor por obsesión, la felicidad por locura.”


Sol Rodríguez

Revista Viajero Nro. 111 - Noviembre de 2016



Me gustás así, a las tres de la mañana, cuando me acuerdo que estás y te abrazo. Me gustás así, trabajando, apasionada; cuando volvés a descansar en mi. Así te quiero, con tus ojos, tu nariz, tus piernas y tus pechos; sin un solo retoque que los arruine. Tanto me gustás, tanto, así, al despertar, sin maquillaje, despeinada. Sabiendo que por mi es que estas despeinada, y así me gustás. Me gustas saliendo cuando quieras, con quien quieras; y volviendo a la hora que quieras, pero siempre volviendo. Así de libre te quiero, vistiendo libre, soñando libre. Porque tan libre como seas, así soy yo, libre. 
Y te pido que así de libre me quieras a mi. Que así de Yo, me quieras. Que me mires profundo, más allá de la vestimenta y las fanfarrias de títulos y posiciones. Y que me quieras más allá de mis falencias. 
Porque así te quiero yo, estés donde estés… asi te quiero.

Lucas Lohrmann




Retorno

Caminito hermoso y distante. Mi huella que marco en ti, sobre idas y vueltas se ha extinguido, como también mi sonrisa. El tiempo a secado mis furtivas lágrimas que sobre ti derramé.
La ambisión me apartó de tu curso y, efímero y volátil creí poseer la luna y solo transcurrió un veloz meteoro.
Imaginé un jardín de sueños, cual hoguera se consumió. Qué perspectiva creó mi incauto pensamiento. Qué derroche de energía por mi desamparada expectativa. Dónde transladose su vigencia, dónde se ha llevado mi ilusión.
Hoy emprendí el retorno. Ya no estás, caminito hermoso, te ha cubierto la losa. Sobre ella deberé emprender e imaginar un sendero y tal vez mi otrora dicha logre reencontrar aquí, en éste, mi lugar de existencia.

Luis 528




Vuela

Vuela como las mariposas
ellas se dejan llevar
por la suave brisa del viento
sin detenerse hacia su meta.
Vuela, en busca de nuevos sueños
nuevos horizontes, nuevos amores
deja atrás los sueños perdidos.
Dejate llevar por la suave
brisa de la vida.
No te detengas, no dejes de soñar
no dejes de amar.
Sueña, ama, por sobre todo
¡Vive intensamente!

Marta María Nastaly



Soy plegaria

Soy una plegaria en la vertiente
porque me divierte escuchar,
en todo el recorrido,
ese sonido continuo y sonoro en el aire.

Soy una plegaria en la vertiente
porque desconozco donde está la llegada final
pero viajo feliz, entre soles y lunas, llanos y montañas,
aquerenciando mi mensaje.

Soy una plegaria en la vertiente
porque imagino ser recibido
durante mi largo trayecto
como el mar recibe a los ríos.

Soy una plegaria en la vertiente
porque sueño que algun rayo luminoso
me ayude a dejar en el mundo, después de los amaneceres,
Mi plegaria. La plegaria de la amistad.

Tomás Vicente Gomez




El pampero

Hijo audaz de llanuras
y guardián de nuestro suelo,
que arrebatas en tu vuelo
Cuando empañas su hermosura.

Ven y vierte tu frescura
de la patria en el ambiente,
ven, enérgico y valiente
bate el polvo en tu camino.

Si hasta soy más argentino,
cuando me azotas la frente.

Amelia Paccaloni (90 años)
Libro de lectura (1934)




La imaginación

La imaginación es la puerta a un mundo de fantasía.
Un mundo sin preocupaciones, ni labores, sin molestias
Es un mundo donde todo es posible, un mundo lleno de fascinaciones.
Un lugar donde expresarse libremente sin ser  juzgado.
La imaginación te hace creer que eres capaz de cualquier cosa;
Y pronto se convierte en esperanza.
La imaginación te puede traer desilusiones;
como puede ser tu forma de descansar, liberarte o incluso escaparte de tus problemas.
Para relajarte y volver a la realidad con la mente despejada,
para poder combatir esos problemas, ya sea en la realidad o dentro de tu imaginación.
Esta es mi manera.


Sol

Revista Viajero Nro. 110 - Octubre de 2016




Sueño de primavera

Aquí estoy contemplando el cielo,
me lleno de vida y de paz mirando
hacia todos lados, el cielo tan celeste
tan limpio, tan puro, siento paz.
Miro hacia el norte, veo ríos, rocas;
Miro hacia el este, veo sierras, flores;
miro hacia el oeste, veo arboles;
miro hacia el sur, veo volar las aves.
Me lleno de vida y paz, cierro los ojos;
oigo el rumor de los ríos pasando lento
y apacible entre las rocas, sin detenerse nunca.
Siento la suave brisa del viento, el rumor de los
árboles, ciprés, álamos, siento el aroma de
las flores silvestres, siento el trinar de los pájaros.
Me lleno de vida y paz, aquí estoy sentada sobre
una roca, junto al rio, contemplando todos los
colores naturales, maravillosos que nos da
la madre naturaleza. Parece un sueño, pero
no; no es un sueño, es realidad. Aquí estoy
llena de vida y paz, de aromas, colores
y la suave brisa del viento.
¡Qué más le puedo pedir a la vida!

Marta María Nastaly




Blancos, tan dóciles

Somos parte del pasado. Este beso
que te doy, esta forma en que te miro,
la levedad de tu mano tomando la mía…,
todo es ya parte del pasado; como tu voz
que me atraviesa y se pierde, trivial,
en la brisa que turba el sosiego del jardín.
Es que así sucedemos, mi vida, fugaces
y superfluos, como la sombra de un grillo.

Ese beso que no nos dimos…

Ese beso que no nos dimos
podría haber ganado, ¡estoy convencido!,
un concurso de besos. Sin embargo,
lo dejamos ir, soberbios, como si anduviesen
sobrando besos de esa clase. Ahora, como quien
suelta en una plaza un globo inflado con gas,
ya alejados de la dulce amenaza de aquel mimo,
Seguro volveremos, a desgano, eso sí,
sin convicción, a malograrnos en besos
y caricias vulgares, aunque añorando, claro,
los tensos instantes en que, embozados,
nos espiábamos las bocas, intentando adivinar
Cómo sería darnos ese beso.

César Bandin Ron




A mi madre

Ven para aca, me dijo dulcemente mi madre,
cierto día.
Aun me parece escuchar en el ambiente su voz,
de celeste melodía.

Ven y dime ¿Qué causa tan extraña te arrancan
esas lágrimas, hijo mio?
Que cuelgan de tus trémulas pestañas
como gotas cuajadas de rocío

Tu tienes una pena, y me lo ocultas,
¿No sabes que la madre más sencilla,
sabe leer en el alma de sus hijos,
Como tú en la cartilla?

Amelia Paccaloni (90 años)




Primavera

He olvidado la expresión de alegría. Detrás de un sueño se ha marchado. Agobio,  desdén y frío por doquier hallo. Como el ardiente febo daña mis días, persigo sombras donde guarecerme y encontrar respiro. Desojada flora cubrió mi planicie de acolchadas hojas. Pero el intenso viento, no deja mi huella observar ni yacer en ellas.Y un pesar profundo donde en invierno, gélidas ventiscas cubrieron mi suelo de heladas mañanas. Dónde se ha perdido esa primavera. Yo sigo esperando que logre mi vida poder rehacer. Necesito de ágiles y robustas raíces, que impulsen incipientes retoños de brillos profundos; formando mi base donde avanzar, retomando el camino y así, tal vez, reencontrar mi sueño perdido.

Luis 528

Revista Viajero Nro. 109 - Septiembre de 2016



En ti puedo descansar

Cuando la tormenta en mi alma arrecia,
cuando el sol deja de brillar,
cuando esta vida parece no dar ninguna oportunidad,
ya no me preocupo más...solo ELEVO MI ORACIÓN HUMILDE,
y sé que EN TI PUEDO DESCANSAR.

Cuando los problemas inundan mi mente,
cuando las cosas parecen no tener ninguna solución,
cuando la injusticia tiene lugar,
ya no me preocupo…solo junto mis dos manos con AMOR
y sé que EN TI PUEDO DESCANSAR.

Cuando se hunde todo lo que había creado,
cuando todo parece perdido,
cuando la batalla aparente no puedo ganar,
ya no me preocupo…
solo ME ENTREGO POR COMPLETO A TI.
Y sé que en EN TI PUEDO DESCANSAR.
Porque TÚ, desde el AMOR QUE TODO LO PUEDE,
me enseñaste a decir:
¡¡¡PADRE,       
         EN TUS MANOS     
                ENCOMIENDO
                                                MI ESPÍRITU DE VERDAD!!!
Erika Luz de Dios





Amor

A través de la ventana
observo tu partida,
que difícil es la vida!!!
si no se siente amor,
jamás me amaste
y me deseaste como mujer,
nunca te importé.
Ahora comprendo
porqué tus besos
los sentía lejanos
vacíos y solitarios,
me pregunto porqué
me llenaste de ilusiones,
cuando yo me entregué
al juego de tu amor,
ahora tengo heridas en mi corazón
angustia, tristeza y dolor.
Espero encontrar un amor,
un amor verdadero y digno
que colme mi espíritu de lealtad y de pasión.
A través de la ventana
observo tu partida,
cierro los ojos unos instantes
y le pido a Dios
que se apiade de tu vida
y tus mentiras.

Gabriela Gargiulo





Es raro, con el tiempo…

Es raro, con el tiempo, no caer en la tristeza.
El trabajo de construir versos es extenuante,
devastador: el poema nunca se resuelve,
a lo sumo se abandona; cada ajuste, cada reemplazo,
abre nuevos caminos, propone otros poemas.
Y esto no cambia mucho con la experiencia; es otra
la perspectiva, tal vez sean otros los intereses
y el paisaje interior, pero la batalla es la misma:
el hombre enfrentado a sí mismo, como quien intenta
descifrar las claves de un enemigo desconocido.
El poeta joven escribe con rebeldía y audacia,
el viejo con prudencia y algo de escepticismo, pero
ambos saben que el esfuerzo es inútil y que éste es,
sin duda, un oficio propio de locos y desahuciados.

César Bandin Ron
 (de "Poesía y virtud", 2013)





La felicidad

Si todo en la vida es relativo, relativa también es la idea que cada uno tiene de la felicidad.

Para algunos, felicidad es dinero, cerveza en la heladera, ropa nueva en el armario.
Para mí, ser feliz es diferente, es ser persona, tener una vida sana. A pesar de que nos miente, nos engaña; la felicidad es ver la familia reunida, es vivir sin llegada ni partida.

Rodeada de amor, es sembrar amistad... Es brindar el afecto a los demás, pero ante todo, la verdadera felicidad consiste en proceder bien en todos los actos de la vida.
Exactamente, la felicidad es estar en paz consigo mismo.


Amelia Paccaloni (90 años)

Revista Viajero Nro. 108 - Agosto de 2016



Te amo

Te amo por el sol. Por ofrecerme la luna, por el mar, por tus imponentes cerros, por tus valles, tus lagos, tus estepas, tus ríos, sus cascadas, tu condor, tu ceibo, tu hornero. Te amo por mi tango, por dejarme escuchar a Gardel, por Pugliese, el gordo Troilo, Darienzo, por Moran, Fiore, Echague. Te amo por la negra Sosa, Lolita, Sandro, Atahualpa, Estela Raval, Oscar Alemán. Te amo por km 11, por luna tucumana, por la última cita, por penumbra, Alfonsina y el mar, no llores por mí Argentina, solo le pido a Dios. Te amo por Petrone, la Tita, Hugo, Nini, Sandrini, Alcón; por mis padres, mi hermano, nuestros hijos, los hijos de ellos. Te amo por mi barrio, mis amigos, por saberme compañero en las malas y en las buenas; disfrutar. Por tu escuela, tus calles, por ser tan hospitalaria. Y permitirme ser tan feliz sin nada a cambio. Por todo te amo. Y me embelesa ese sol que ostenta tu bandera.  

Luis Estevez





A "Tronco"  noble perro amigo
Al cumplirse,
el día 4, un año
de su desaparición física

Te veo en todas partes
mi  "noble amigo"

Te fuiste muy temprano
de la vida,
pero no, de mi corazón.

¡Cuántas alegrías
mi amado "Tronquito"!

Abriendo puertas en el cielo,
persiguiendo estrellas,
ahora estarás

Imborrables son
tu recuerdo y
tu amor incondicional.

¡Siempre en mí vivirás!

Esther Beatriz Castrellón





Anhelo

Ayer quise ser poeta, saber su magia.
Herí mis dedos con una rosa, tratando encontrar musas en ella.
Quise ver volar una mariposa, buscando inspiración.

Ayer quise ser poeta y dormí sin sueño;
y dije cosas raras, para disfrazar mi lengua.

Ayer tome vino y una guitarra.
Ayer sin quererlo, comprendí algo.

Ayer quise ser poeta, para decir lo que comprendo.
Pensé el cómo sin ver más allá.

Ayer, sin ir más cerca, equivoqué mi elección.

Jonatan





Almas Gemelas

Mi Alma Gemela:
Solamente el BIEN, la VERDAD y el AMOR DE DIOS
me lleva hacia tu encuentro y nos UNE ETERNAMENTE.

Encuentro verdadero
de Alma a Alma,
de Ser a Ser,
de Espíritu a Espíritu.

Sentimiento de AMOR, de VERDAD y de LUZ,
viene a mí cuando te veo, te percibo y te siento.

Hoy estás aquí para mí, hoy estoy aquí para ti,
brillos de Luz brotan de nosotros.

Unidos somos UNO, en mente, cuerpo, alma y espíritu.
Hoy, vamos avanzando juntos por el CAMINO DE LA LUZ,

¡EL CAMINO DE NUESTRO PADRE CELESTIAL!

Erika Luz de Dios





Tú me deleitas
con tus besos ardientes.
Extiende tus brazos
y abrázame fuerte.
No puedo dejar
de amarte y quererte,
recorro tu cuerpo
tu piel suavemente.
Me hace feliz
que yo pueda verte.
El solo pensar
que un día te vayas...
mi corazón dejaría
de latir para siempre.
Tu mundo y el mío
comparten ideas
de amor y ternura,
frescura y pureza.
Reina amada, mujer,
te deleito de placeres y goces,
de hermosos encuentros.
Eres como un ángel
que brilla en el cielo,
como un pétalo de rosa
que perfuma mi cuerpo.

Gabriela Gargiulo





En el ocaso de un día de septiembre
nuestra vida terminó.
Con tristeza profunda yo me iba,
y al marcharme llorábamos los dos.
En el silencio de la noche repetías
Volvé, te quiero, volvé, te pido perdón..


Amelia Paccaloni (90 años)